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Una pretemporada con lecciones de vida

Gaspar Silveira Malaver

Recuerdo la tarde del sábado 14 de marzo de 2020 en que nos llegó un aviso desde Telchac Pueblo: “Se cae el juego de mañana (en Espita). Esta m… se cae toda”.

Y se cayó toda. La pandemia dio al traste con todo. El béisbol fue una de las actividades paralizadas.

Hoy, con tensiones y protocolos especiales propias de una pandemia que no ha dejado dormir al mundo desde fines de diciembre de 2019, el béisbol está de vuelta.

Los Leones regresan a la actividad. También lo harán otros quince equipos de una Liga Mexicana que se dio el porrazo de su vida cuando, forzada por los golpes del Covid, debilitada en su economía sostenida muchas veces por el dinero de los estados, vio cancelarse por primera vez una temporada.

Pero, ¿estamos listos realmente, hablo de los “mortales”, para volver a los estadios como aficionados?

Francamente, no lo creo. No nos hemos educado los mexicanos para hacer frente a lo que estamos viviendo. Los peloteros tienen que cuidarse, entre prueba y prueba, y pronto tal vez con las vacunas estén mejor. Pero el común denominador de los yucatecos, no.

Cuando ayer se anunció, o se confirmó, que la actividad de la pretemporada será sin aficionados, otra vez la reacción de quienes se sienten ofendidos porque el béisbol, al menos antes del 20 de mayo (fecha de inauguración), no habrá acceso al público en las tribunas del Kukulcán.

Lo quisiéramos, claro. Porque no hay nada como ver los juegos allá, disfrutar de una de las mejores plazas de la LMB, de poder degustar los manjares (cómo no extrañar un sándwich de Manolo’s o un kibi de la Güera), de saludar a los amigos, o nosotros los que escribimos, de poder ver de cerca las acciones y las reacciones, de poder tomar al héroe del partido en el momento clave. La bendita presión de un cierre de edición, por ejemplo. Es una adrenalina inigualable.

Pero tal vez paguemos unos por los otros que decidieron saltarse los protocolos. Y mientras eso siga, también seguiremos ausentes de manera forzada, aunque nos duela. No es lo propicio, pero es lo que hay.

Tenemos que recordar, igual, a la larguísima lista de aficionados que no estarán para seguir a los melenudos, como diría un famoso cronista en mis tiempos de niño, “inning por inning, jugada por jugada”. ¿Cuántos ya se nos fueron?

Ah… Regresa el béisbol. Aunque sea solo pretemporada, y estemos entre cubrebocas, caretas, gels, sanitizantes, y se le siga por tele o redes sociales, es reconfortante que la vuelta del rey de los deportes, que vuelvan las fieras. Lo he escrito muchas veces cuando me refiero a los Leones: el buque insignia del deporte profesional yucateco. Es esfuerzo de muchos, de directivos, de autoridades, de peloteros, de patrocinadores… Como aficionado: ¡pon tu parte!

“Es hoy… Es hoy…”, como dicen en las bromas de las redes sociales. Sí, hoy comienza la pretemporada. Muchos estaremos de fiesta.— Mérida, abril de 2021

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