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Una vida en el ruedo

Michelito Lagravere a unas horas de confirmar su alternativa en México

Michel Luis Carlo Lagravere Peniche mejor conocido como “Michelito” está a unas horas de hacer el paseíllo en la Monumental Plaza de Toros y al fin realizar su confirmación como matador de toros.

El yucateco de 21 años de edad inició su trayectoria como un simple juego dado que su padre Michel Lagravere, de origen francés, también es torero, teniendo el amor por la fiesta brava en los genes.

“Cuando tenía 4 o 5 años, el matador Víctor Manuel Coronado que en paz descanse y mi papá me llevaron a ver el ruedo de Abala porque se iba a inaugurar la plaza; había una becerra de tres meses de nacida, la echaron y dijeron ´que salga el niño´. Yo en la vida había agarrado un capote o muleta, recuerdo que Víctor Manuel llamaba a la vaca con mi cuerpo, como si fuera el capote y cuando se acercaba me alzaba”, recuerda Michelito al preguntar acerca de su primer acercamiento taurino.

Un año después fue su debut en el mismo ruedo. “Me puse un traje corto y toree con mi hermano, para mí era un juego, no tenía ni idea, noción o sueños de ser torero. Yo lo hacía como un niño que patea un balón y le gusta el fútbol, pero hasta ahí, conforme pasaron los años descubrí que era mi verdadera pasión y quería hacerlo de forma profesional.

En el 2008, tuvo una importante temporada consiguiendo 111 orejas, 29 rabos e indultando un toro en Pachuca, presentándose en países como Francia, Guatemala y Perú, así como una encerrona en su plaza natal. “De niño toree un montón por todos lados y después tuve tres años como novillero”, explica.

Sin duda su infancia no fue normal y aunque a él le encantaba torear desde esa época, recuerda que si le dolía perderse muchas cosas como las fiestas con sus amigos o vivir sin mayores preocupaciones que la escuela. “Yo tenía que levantarme temprano a entrenar, cuidarme con la comida, no salir de fiestas. Es verdad que uno por intentar a estar en un buen nivel tiene que hacer sacrificios, pero no me arrepiento de nada, todo ha valido la pena”.

Fue así que tras varios años, hizo historia al convertirse en el matador de toros más joven a nivel mundial, cuando el 25 de noviembre del 2012 tomó la alternativa de la mano de Sebastián Castella y con Juan Pablo Sánchez de testigo, cortando la única oreja del festejo con toros de Bernaldo de Quirós. “Fue la tarde más emocionante de mi vida, es la única vez que toda la gente de la Plaza Mérida, estaba conmigo y no tengo pena en decirlo, desde que partí plaza sentí un cariño especial que nunca había sentido y nunca he vuelto a sentir en una plaza, es el día que recuerdo con más cariño en mi vida taurina”, confesó.

Pero también tuvo temporadas difíciles en la que pocas puertas se le abrieron e incluso pensó en “colgar el traje” como el año pasado en el que dejo de torear varios meses. “El mundo del toreo es muy cruel. La verdad es que la figura de mi hermano me ha ayudado a seguir en esto, yo creo que en los últimos años si André no hubiese tirado pa´lante junto a mí a lo mejor no seguiría toreando. Hubo tardes en las que no salieron bien las cosas, hubo bajones pero en general han sido siete años de mucho aprendizaje”.

“En los últimos años he tenido muchos altibajos y la familia ha sido muy importante. Tener a un papá torero es muy bueno porque es como un maestro en casa pero al mismo tiempo debe ser durísimo como papá tener que exigirle a su hijo que se juegue la vida literalmente y esa es la crudeza del toreo”, agregó.

Lo que más disfruta es la gente que ha conocido gracias a la tauromaquia, personas que han creído en él desde el inicio. “Quedarte con personas y sentimientos de gente que te quiere, si no me dedicará a esto no conocería ni el 5% de la gente que conozco”.

De la fecha a la actualidad se ha colocado en carteles de España y Francia alternando con las máximas figuras del toreo actual como Enrique Ponce o López Simón. Pero también ha toreado en distintas plazas del país sin menospreciar a las tradicionales ferias que se realizan por todo el sureste del Estado.

Ahora le queda cumplir el sueño de confirmar la alternativa en México, una nueva tarde que quedará marcada en su vida. “Me vaya bien o mal, pase lo que pase será un día que nunca olvidaré; es la corrida que más he buscado desde hace seis años, la tengo que disfrutar y en mi mente se va a quedar sea el resultado que sea al final de la corrida. Tengo fe en Dios, los toros y mis muñecas que puede ser una tarde bonita y significativa para mi carrera”.-GLORIA ALEJANDRINA MONTERO LEAL

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