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Venados FC Yucatán pierde en casa 2-0 ante el Atlético Zacatepec

El saludo de un técnico con su equipo en apuros

En el papel, el proyecto Venados FC Yucatán pinta para ser algo que meta de nuevo al fútbol local en lo alto. Igual que la temporada pasada, antes de una debacle de la que no han podido salir.

Los ciervos se estrenaron en casa en el Clausura 2019 de la Liga de Ascenso, pero no pudieron agradar a sus aficionados porque no supieron cómo. Y el marcador de 2-0 que se llevó el Atlético Zacatepec de Ricardo Valiño fue el reflejo de lo que se vio.

Así de fácil.

Julián Cardozo fue un jugador que desequilibró en todo momento. En la primera parte del partido marcó el gol de la quiniela y los ciervos no se recuperaron nunca. Atacaron poco en el primer tiempo ante un equipo morelense que, tras esa ventaja, se plantó bien. Ricardo Valiño puso a trabajar a su equipo, bien plantado.

Los de Sergio Orduña no. No es que no lo hayan intentado, es que no encontraron la forma de hacerlo.

Tácitamente tuvieron control del balón, quizá más entre el fin del primer tiempo y el arranque del segundo. Pero, ¿se puede ganar sin generar peligro?

Les vimos un tiro precioso que se estrelló en el larguero como lo más cercano en la primera mitad, y en la segunda, un disparo raso, pero débil, en posición importante, que se fue a manos del arquero. Y otra cerca del final, que Vela erró.

Armando Navarrete salvó una clara de gol a los 59. Se pensó que sería un acicate para revertir lo que se estaba viviendo, pero no ocurrió. Y pronto llegó el 2-0, marcado por Rodrigo Prieto a los 79.

En la rueda de prensa posterior al partido, a la que Orduña no asistió por estar enfermo, según se informó, el auxiliar técnico Salvador Aguado se disculpó, tanto de la inasistencia de su jefe como por lo que el equipo no supo hacer en la cancha.

Dijo que intentaron, pero no se dieron las cosas. “Tratando de ser objetivos”, de acuerdo con sus palabras, van a analizar a fondo lo ocurrido sobre la cancha del “Iturralde” para sacar conclusiones. Pero, siendo objetivos, no hubo nada relevante. Se entiende la enfermedad de Orduña. Ha mostrado tenacidad y sapiencia a lo largo de sus años como entrenador. Pero ayer su equipo no jugó a nada y el que no se le haya visto ante los medios, a muchos no agradó.

Los Venados requieren, como con Marioni y el “Tiburón”, algo más que querer ganar. Necesitan salir a la cancha a romperse el cuero, a jugar con orden y solidez, a borrar esas imprecisiones que dijo Aguado.

El proyecto Venados FC, reiteramos, se ve interesante. Pero hay que ganar puntos para salvarse del odioso descenso.— Gaspar Silveira

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