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Yucatán pierde y la serie ante los Bravos se empata

Luis “Pepón” Juárez intenta poner fuera a Marco Jaime

La cosa sigue empeorando

Esto se está poniendo peor. Aunque digan que ni hay que caer en pánico, los Leones de Yucatán deben apretar tornillos y bombachos… O se les va a ir muy pronto esa ilusión de volver al trono de la Liga Mexicana.

Puedes perder juegos, pero no sumergirte en tu propia leña encendida.

Anoche cayeron otra vez. Los Bravos de León los vencieron 9-7 en un partido que perdieron dos veces. Una, temprano, cuando Aldo Montes fue sacudido en dos actos, y en la quinta les hicieron tres más para dejar el score 9-0. Rotación y bullpen para llorar.

Escandaloso por donde se le mire estar así. Insistimos: son los Leones de Yucatán no otro equipo sin aspiraciones ni presupuesto.

Y la segunda, en la parte final del partido la perdieron ellos mismos.

Se levantaron del 9-0 y en la sexta anotaron cuatro veces. Pero allí se atoraron. Leo Heras bateó triple con casa llena y anotó luego. Dos en base sin aut y en turno Sebastián Valle. ¡Por todos los santos! ¿Por qué tirarle a la primera pitcheada cuando los rivales están derrumbándose? Peor aun, llenaron ahí mismo la casa por segunda vez con uno fuera, pero fallaron JJ Aguilar y Jorge Flores ponchándose.

Vivió la ilusión

En la octava, anotaron tres y quedaron dos en base. En turno “Pepón” Juárez. Y, por increíble que parezca, sumido en un slump, se mató todo porque a la primera pitcheada rodó al campo corto.

Difícil imaginar otro panorama. Se están hundiendo ellos mismos y más que nada funciona, no hay sinergia. Flores hizo un berrinche rompiendo el bate tras su ponche de la octava y Juárez se quedó parado de espaldas frustrado tras fallar en la octava.

Juárez necesita un break para tomar calma. Y Flores, así como Jonathan Jones y otros, requieren igual algo de psicología. Hablar y hablar entre todos. El cuerpo técnico debe hacer algo, pero ya.— Gaspar Silveira

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