¿Gobierno paralelo?
Marcelo Pérez Rodríguez (*)
Diversas opiniones han surgido ante la propuesta del virtual presidente electo del país, Andrés Manuel López Obrador, de desaparecer las delegaciones y subdelegaciones, y crear coordinadores de programas de desarrollo en las diversas entidades.
Yucatán tendría así un representante de AMLO que sería el encargado de coordinar y vigilar la aplicación de estos programas que, lamentablemente, se han utilizado más para derrochar estos presupuestos o desviarlos para apoyos electorales.
Estos vicios que se arrastraron por décadas propiciaron que muchos gobernadores y funcionarios públicos hicieran de las suyas y se enriquecieran a costa de los dineros destinados a las diversas comunidades.
El presupuesto llegaba mochado al campo, a la educación, al sector salud y en general a las comunidades.
En nuestra entidad el representante de AMLO será el excandidato a gobernador de Morena, Joaquín Díaz Mena, Huacho. Se recordará que por diferencias con el PAN al no otorgarle la candidatura a la senaduría, Huacho se desligó de ese partido y se fue a Morena. Por lo que se ve, ante el arrollador triunfo de este partido y AMLO, Díaz Mena quedó en una posición política envidiable.
Ahora bien, ante este cargo y poder que se le otorga al excandidato de Morena vienen a la mente de muchos yucatecos que esto traería no solo en la entidad, sino a nivel nacional roces, enfrentamientos e incluso una pérdida de poder de los gobernadores. Más si entre Huacho y Mauricio Vila, en el caso de nuestro Estado, existen serias diferencias, que no se pudieran dirimir con éxito por el bienestar de los yucatecos.
Es cierto que diversos gobernadores han abusado del dinero de sus respectivas entidades, sobre todo han mal utilizado los presupuestos de los programas de apoyo social. Se han enriquecido desde la silla gubernamental, y han enriquecido a amigos y familiares. Un festín escandaloso en muchas entidades, sobre todo en los últimos años, que ya es necesario acabar.
Sin embargo, las dudas son muchas, principalmente si los coordinadores generales de Programas de Desarrollo serán capaces de trabajar con armonía y sano entendimiento con los gobernadores o si el poder absoluto que tengan lo utilizarán para beneficios personales y ponerle piedritas en el zapato a los mandatarios estatales.
Es decir, hay la inquietud de que estos coordinadores generales se ofusquen con el poder y el dinero que llegaría a manos llenas, y caigan en la tentación en la que sucumbieron muchos gobernadores y funcionarios públicos. Además de tener un poder que rivalizaría con el del gobernador.
Los superdelegados podrían utilizar también el dinero para sus aspiraciones políticas. Seguir el mismo camino de muchos secretarios, como el caso de la Sedesol y otras dependencias, que utilizaban el presupuesto para hacer campaña permanente con los programas de apoyo a las comunidades. Muchos cientos de millones de pesos se han esfumado en las conocidas “estafas maestras” sin que ese dinero retorne a sus lugares de origen ni tampoco castigo a las manos prestidigitadoras.
Este poder absoluto de manejar el dinero a capricho de los programas de desarrollo y de un “gobernador” paralelo es lo que preocupa a muchos. Sin embargo, caer en este tipo de abusos es dejar mal a un gobierno que inicia con el pie derecho y cuya bandera es acabar con la corrupción, la violencia y la impunidad.
Para que nuestra entidad avance es necesario que estos coordinadores generales y los gobernadores trabajen en forma conjunta, con respeto a las leyes y a la autonomía estatal y municipal.
En el caso de Yucatán, el superpoder que tendrá Huacho lo deberá poner al servicio de los yucatecos. Así que para el éxito de la comunidad yucateca, Huacho y Mauricio Vila, cada quien con sus poderes, deberán darse la mano y trabajar con armonía y honradez en beneficio de todos. Un gobernador y un coordinador general con sus respectivas responsabilidades sin rivalidades de poder. Dos personajes en busca del bien común.
Yucatán no necesita dos gobernadores ni dos gobiernos paralelos.
Los superpoderes deben estar siempre al servicio de los ciudadanos.— Mérida, Yucatán.
marpero53@yahoo.com.mx
Profesor, exacadémico de la Universidad Pedagógica
