feminicida de tahdziu

 

#Hazlo viral

Harnold Pérez Gómez (*)

Semanas después del vídeo viral que se convirtió en su primer gran escándalo en medios, la conductora Paola Rojas publicó su unión a la campaña Vámonos respetando, lo cual fue también su mensaje para solicitar que cesaran los ataques en su contra.

El clip que se difundió un par de días antes de que se iniciara el Mundial Rusia 2018 elevó los bonos de su aún esposo Luis Roberto Alves Zague, pues la mayor parte de los mexicanos e incluso los medios, destacaron los tamaños que presumió el hoy comentarista. No obstante, para la presentadora todo fue un calvario, la subieron a un estrado en el que los cuestionamientos, las ofensas se fueron multiplicando y parecía celebrarse que al fin hubiera caído en una polémica.

Este comportamiento diferenciado, para una mujer y un hombre, lamentablemente ha sido constante en gran parte de los informativos, programas de nota rosa y espectáculos, así como entre la misma audiencia.

En nuestro México, en nuestro Yucatán, la sexualidad continúa siendo un tema de festejar para el género masculino, pero, de denostar al género femenino. Para nadie es un secreto que cuando se “filtra” alguna imagen íntima de actores o futbolistas, la opinión se centra en los atributos físicos, si en el clip o la instantánea da muestra de su virilidad, y ni que decir si se trata de cuando fue dirigido originalmente a una mujer.

Desde esa perspectiva, el tema del sexo está permitido e incluso eleva la popularidad positiva del protagonista. Se han llegado a capitalizar estas imágenes para reposicionar las carreras de galanes de telenovela mexicanos.

Por el contrario, si una figura pública femenina es mostrada en una escena íntima, las cosas no funcionan igual. Ellas son juzgadas, tachadas de moral relajada, su valor como mujeres es puesto en duda y hasta se usa como motivo para perderles el respeto o la credibilidad.

En la historia de la televisión mexicana han sido célebres los casos en los que actrices que se involucran en un triángulo amoroso, han cortado de tajo su carrera, no por voluntad propia, sino porque la gran audiencia no les perdona esos deslices.

Sin embargo, también son famosas las ocasiones en los que las estrellas masculinas se encuentran en estas situaciones de amor compartido, de infidelidad a sus esposas, pero para ellos no hay mayor castigo que la nota amarillista en revistas de espectáculos.

En esos momentos pocos son los que los juzgan o cuestionan, incluso el público femenino pasa por alto esos tropiezos y ellos no pierden su trabajo, su trayectoria sigue en ascenso y hasta se les permite continuar a cuadro en programas llamados “familiares”.

Por eso, el caso de Paola no es un hecho aislado, es más bien un patrón de comportamiento que está lejos de cambiar, en la televisión se vio poco interés por tener el posicionamiento de Zague. El objetivo fue saber lo que ella tenía que decir, cuando ella no fue la responsable de esa escena.

Vámonos respetando, Mee Too, son campañas por la igualdad, por la no violencia que desafortunadamente no han trascendido como debieran.

Licenciado en Comunicación Social Uady / hp3883@gmail.com / Facebook: Harnold Oswaldo Pérez Gómez / Instagram: @harnoldgomez

 

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