feminicida de tahdziu

 

Informar y extremar precauciones

Marcelo Pérez Rodríguez (*)

Es muy característico de las autoridades guardar silencio o minimizar el número de enfermos o de víctimas mortales cuando surge alguna enfermedad. Sólo ante las evidencias de la cantidad de enfermos y de la presión de los ciudadanos es cuando se deciden a actuar, en ocasiones cuando ya está la epidemia sobre los yucatecos.

Ante el surgimiento de los casos de influenza e incluso de la primera víctima mortal las autoridades de salud señalaron que no había problema. Guardaron cifras y minimizaron el avance de la enfermedad hasta que las informaciones de las autoridades federales demostraron que sí había más víctimas y que la influenza había que tomarla en serio.

¿Cuál es el temor de las autoridades en la entidad que minimizan el avance de una enfermedad y guardan hermetismo en el número de enfermos o muertes? Dar la información real serviría para que la población sepa que hay una alerta y guarde las precauciones necesarias, cuidarse y manejarse sobre advertencia.

Ha pasado con otras enfermedades como el dengue, de la que las autoridades silencian el avance de la enfermedad, aunque las clínicas estén llenas de personas con el mal. Y así se juega con la credibilidad, la confianza y la salud de la gente.

Hace dos semanas la Secretaría de Salud estatal señaló que no había una situación de emergencia, pero reconoció que habría un repunte considerable de enfermos en los siguientes días. Además, el 11 de julio representantes del sector salud negaron las versiones de muertes por este mal y pidieron a la población no caer en pánico.

Sin embargo, los informes de la Secretaría de Salud federal daban números preocupantes, incluso varios muertos días después. Es más, se trató de ocultar el número de contagiados y la primera víctima. Ahora hay oficialmente 12 fallecimientos en la entidad, más de la mitad de los que hay en el país: 22.

El número de fallecidos es en la semana epidemiológica 29, además hay 170 casos confirmados y 1,892 sospechosos. Se ha dicho que “estamos a la mitad del brote”. Este despertar de la enfermedad durará dos o tres semanas más y luego vendrá el descenso, pero mientras esto sucede es importante que las autoridades hablen, informen de acuerdo con la realidad e implementen acciones para que los ciudadanos extremen precauciones.

Si no hablan y no informan del avance de este mal, la gente se confía, se automedica y sale a lugares concurridos, aunque esté enferma.

Hay que informar por radio, spots televisivos y por la prensa de la importancia de extremar precauciones: lavarse las manos, utilizar tapabocas, no automedicarse, acudir a una clínica si hay síntomas y cuáles son éstos, así como no acudir a lugares concurridos si no es necesario. Que este bombardeo informativo sea similar al que utilizaron los candidatos en las campañas políticas pasadas.

Es importante cuidar a los pequeños y no jugar con ellos con la automedicación, así como con las personas mayores. Hay que llevarlos de inmediato a una clínica si hay fiebre, secreción nasal, tos, dolores musculares, fatiga, diarrea y vómitos. Si está uno en el grupo de alto riesgo entonces son necesarios medicamentos especiales.

Si hay síntomas leves o todavía no hay un diagnóstico médico hay que utilizar por precaución el tapabocas para evitar contagios y lavarse las manos con frecuencia. Son muchas las personas que ingieren alimentos después de contar dinero, guardar la basura, bajarse del camión o de acudir a lugares concurridos.

Es importante educar a los pequeños en el lavado de las manos antes de ingerir alimentos, después de ir al baño y de retornar de alguna reunión familiar o de salir a pasear. Hay que hablar con ellos y concientizarlos, pues muchos pequeños son renuentes en el lavado de manos y los dientes.

Además de la influenza, hay que estar atentos a la varicela, que también se extiende en nuestro territorio, y a la conjuntivitis que aún está presente. Las autoridades de Salud no deben minimizar el avance de las enfermedades ni manejar las estadísticas a capricho. Hay que informar y que la gente sepa a qué se enfrenta. La salud es importante. La influenza nos ataca, hay que combatirla con higiene y extremando precauciones.— Mérida, Yucatán.

marpero53@yahoo.com.mx

Profesor

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán