feminicida de tahdziu

 

Más allá de la reducción de gastos

Amenoffis Acosta Ríos (*)

Como cada inicio de sexenio, uno de los deportes favoritos en nuestro país es debatir sobre las propuestas de la administración entrante. En esta ocasión, la ciudadanía está más que nunca atenta a lo que sucede, algunos abrigados por la esperanza de ver su voto reflejado en las acciones de sus gobernantes, otros quizás atemorizados de que las iniciativas que cambien a México produzcan cambios para bien y no sólo para cambiar.

En instituciones como el IMEF la tarea no es hacer polémica o generar polarización, más bien es la de ofrecer información relevante para la toma de decisiones, es opinar desde el dato y la técnica, más que desde la víscera o el conflicto de interés.

Hablar de reducir gastos siempre será políticamente rentable, agregar a la iniciativa el adelgazar salarios a funcionarios de alto nivel se antoja de bote-pronto mucho mejor. Sin embargo, el gobierno de México no es la primera entidad del planeta que se plantea este reto, reducir por reducir y cortar por cortar nunca ha resultado una buena idea.

¿Qué hacer entonces para tan relevante tarea, para lograr el objetivo sin perder eficiencia? ¿Qué hacer para no perder el talento que pudiera irse?

Aquí algunas recomendaciones:

Lo primero es revisar la estructura organizacional de cada dependencia, de cada dirección, de cada programa, es evidente que el adelgazamiento sólo es posible cuando la capacidad de ejecución permanece, en este caso cuando se mejora. El concepto “lean” no sólo aplica a la manufactura, el “lean management” propone estructuras más compactas, más limpias, más sencillas, pero eso sí, más eficientes, rápidas, ágiles y sin desperdicio de recursos, empezando por el humano.

Lo segundo será asegurar los descriptivos de cada posición no sólo articulando qué se debe hacer, sino detallando cómo medir el éxito en el puesto y cuál es el perfil óptimo de competencias para que el ocupante tenga el mejor de los resultados.

Es sólo a partir de este momento que es posible hacer una correcta valuación de los puestos, recordemos que en muchas compañías del mundo es práctica común poder valuar cuánto vale la posición para que a partir de ahí se defina el paquete de compensaciones del ocupante.

Por supuesto que hay metodologías de valuación eficaces y técnicamente probadas, yo sólo recomiendo por ahora dos criterios muy simples: competitividad externa y equidad interna.

Es importante que toda iniciativa de reducción salarial considere el mercado de trabajo de nuestro país, todos queremos funcionarios con sueldos más razonables, pero también queremos funcionarios públicos capaces a los que resulte atractivo y un buen plan de vida servir a México, si pretendemos pagar mucho menos de lo que ofrece el mercado laboral tendremos una fuga de talento a la iniciativa privada y esa sería una pésima noticia para el desarrollo de México. Debemos retener el talento sin titubeos.

También es crucial que las estructuras salariales sean más equitativas; a responsabilidades similares, compensaciones similares, no podemos tener colaboradores de primera y de segunda, debemos asegurar equidad y transparencia, construir una nueva cultura del servicio público y reconocer a todos aquellos que han venido haciendo un buen trabajo; no concibo ninguna organización que quiera empezar de cero, sin voltear a ver a su gente, a su historia y a su trayectoria.

La reducción de gastos o de presupuestos no hará por sí misma una administración más eficiente, más barata quizá, pero no automáticamente mejor, para impulsar de verdad a nuestros servidores públicos deberíamos al menos: dotarlos de lo necesario (habilitarlos), construir una cultura organizacional que genere compromiso, para después empoderarlos y dejarlos actuar dentro de un marco de valores, ética y, por supuesto, rumbo.

Sobra decir que nada de lo anterior es factible si no tenemos a las personas correctas, en las posiciones correctas, en el momento correcto. México no está como para improvisar o irle aprendiendo, necesitamos profesionales con perfiles adecuados a las responsabilidades que se les asignen y una ciudadanía participativa que trabaje con ellos, como es costumbre en el IMEF siempre hacerlo.— Mérida, Yucatán.

amenoffis.acosta@gmail.com

Presidente del Consejo Consultivo del IMEF Yucatán y socio director en MPM Group

 

Es importante que toda iniciativa de reducción salarial considere el mercado de trabajo de nuestro país, todos queremos funcionarios con sueldos más razonables…

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán