Rubén Osorio Paredes: Un delito conocido

sábado, 3 de agosto de 2019 · 03:00
Rubén Osorio Paredes (*) Para que se configure el delito de incumplimiento de las obligaciones de asistencia familiar o incumplimiento de los deberes alimentarios el cual se puede llegar a sancionar hasta con la cárcel, se requiere que: 1) el integrante del hogar abandone y deje de cumplir su obligación de asistencia; 2) carezca de motivo justificado para ello, y 3) en virtud de esa conducta, los dependientes económicos se queden sin recursos para atender sus necesidades de subsistencia, entendida ésta desde el punto de vista del derecho alimentario. En ese sentido, es indudable que para la configuración de este delito basta que quien tiene el deber derivado de una resolución, mandato, sanción o convenio judicial, de proporcionar a otros una pensión alimenticia, deje de hacerlo sin causa justificada. Ello es así, porque al tratarse de un delito no es preciso que los menores se encuentren en situación de desamparo absoluto real, surgido de la ausencia de recursos que permitan su subsistencia ya que la obligación de proporcionar una pensión alimenticia previamente se acreditó en el juicio o procedimiento familiar respectivo tomando en cuenta las necesidades de quienes deben de recibir la pensión y las posibilidades de quien debe de proporcionarla, razón por la que la obligación del que debe de otorgar la pensión no puede desplazarse a otra persona ya que fue un juez quien determinó que es a él y no a alguien más a quien corresponde garantizar la subsistencia de sus acreedores. En síntesis: Todo lo anterior significa que si ya te divorciaste y quien debe de proporcionar una pensión alimenticia de acuerdo con lo ordenado por el juez dejara de hacerlo puedes denunciarlo penalmente ante la fiscalía por el delito de Incumplimiento de las obligaciones de asistencia familiar y de comprobarse tal acusación el deudor alimentario puede llegar hasta la cárcel en caso de que no pague lo adeudado. Estimado lector, con esta medida se pretende castigar el abandono de quien debiendo amparar a los miembros de la familia que lo necesitan, los abandona sin justo motivo. —Mérida, Yucatán De hecho más que una obligación legal, el deber de proporcionar alimentos a los hijos es una verdadera obligación moral. ¿No cree? juridicofacil@hotmail.com Ruben Osorio y Asociados Instagram: ruben.osorio.82 Abogado, titular del Despacho Rubén Osorio & Asociados y catedrático

Otras Noticias