Jesús Retana Vivanco: Mi inesperada plática con el rey de España

lunes, 18 de octubre de 2021 · 05:55

Mi inesperada plática con el rey. Un insomnio terrible me hizo levantar de la cama y prender mis equipos de radioaficionado. La cálida madrugada de abril del 97 quedó como testigo.

En realidad, no tenía muchas ganas de hablar con nadie. Mi vaso con agua a un lado para refrescar un poco la garganta me animó a buscar algún corresponsal en Europa. Apunté mi antena direccional y sintonicé la banda de 20 metros. Hice el llamado “CQ, CQ, CQ esta es la XE1JRV (X-ray Echo uno Juliet Romeo Víctor en el alfabeto fonético) que llama y queda atento”. Lo repetí 3 veces como normalmente se hace y esperé unos segundos para ver si alguien contestaba.

Decidí mientras, revisar algunos papeles sin darle importancia. Para mí, la prioridad era cansar mi mente y lograr una conciliación con los demonios del insomnio.

A esa hora las bandas están calladas para Estados Unidos y América del sur. Después de darle vueltas al dial de sintonía, hago un nuevo llamado para encontrar alguna estación. Tal vez una plática me caería bien. Algunos japoneses me contestaban en inglés, pero me daba flojera desempolvar el idioma y sobre todo escuchar un acento híbrido que a veces no se entiende.

En ese momento tengo una respuesta fuerte y clara a mi llamado de una estación española, la EA0 JC (Echo Alfa cero Juliet Charlie). Procedo a darle mi indicativo, su reporte de señal y mi nombre; el responde de igual manera. Se notaba que su intención era platicar unos minutos, sobre todo tratándose de una estación de México, que por cierto no había muchas y sobre toda a esa hora.

Su voz y acento, denotaban a una persona educada. Me preguntó inicialmente por algunos platillos típicos de la cocina mexicana, lo que llamó mi atención.

–Tu país me gusta mucho Jesús, España y México son fraternalmente, como hermanos –me dijo.

Le conteste caballerosamente ya que en este hobby priva la cortesía y como regla no escrita no se puede hablar ni de política ni de religión.

Seguimos una charla donde yo le preguntaba de algunas regiones de España y sus vinos y Juan hacía lo mismo. Hizo hincapié en lo terrible del temblor del 85 y como la radioafición mundial colaboró en la emergencia.

"Trabajo de rey"

Me preguntó a qué me dedicaba, y bueno, le expliqué que tenía una agencia de publicidad, le conté de algunos de mis clientes.

Con mucha agudeza me contesta que era una profesión muy creativa y de muchos anécdotas por lidiar con las preferencias de la gente hacia determinados productos o servicios, esto relajó la plática y me obligó a preguntarle sobre su trabajo, hizo una pausa para contestar y textualmente me dice: Trabajo de Rey, pensé que estaba bromeando. Mi oficina esta en el Palacio de la Zarzuela, en Madrid…amigo Jesús (en la radioafición no se manejan los apellidos). Pues se trataba ni más ni menos que del rey de España, Juan Carlos de Borbón y Borbón.

La intempestiva noticia de estar hablando con el rey de España me descontroló y definitivamente espantó más mi sueño.

La plática toma un curso relacionado con los equipos de radio que usaba. Me comentó que fue presidente de la Unión de Radioaficionados de España, además su hermana, la infanta Margarita, duquesa de Soria, también era radioaficionada muy entusiasta, EA4 AOR.

Le pregunté si alguna vez había contactado con el rey Hussein JY1, su contestación fue positiva y asentó que la afición al radio amateur le llegó muy joven, pero que normalmente acostumbraba hablar con estaciones españolas y rara vez lo hacía fuera de España.

Al preguntarle entonces por qué había contestado al llamado, sonriendo me dice que era la hora en que prendía el radio y como escuchó una estación de México y sin desayunar, quería saber de algunos platillos de la gastronomía mexicana para tenerlos en cuenta.

Terminamos el comunicado después de quince minutos con una despedida muy singular: "Fue un gusto hablar contigo Juan Carlos, hasta la próxima, amigo… rey de España". 

Recuerdo que semanas más tarde recibí su tarjeta de confirmación del comunicado, austera por cierto, pero ahí queda, para recordar cómo el insomnio de esa noche se convirtió en una experiencia inesperada que me llevó a la cama y dormir plácidamente con el gusto de haber platicado con el entonces Juan Carlos de Borbón y Borbón, rey de España.— Mérida, Yucatán Twitter:   @ydesdelabarrera


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