Jesús Retana Vivanco: A mí mismo, capítulo 2

lunes, 19 de julio de 2021 · 11:17

A mí mismo, capítulo 2.  Después de darle muchas vueltas al título de este editorial, decidí continuar con un nuevo ensayo pero recargado, de lo que pienso, de lo que he leído y de las experiencias que me han dado los años que llevo encima. “¿No me digas que quieres comenzar con algún personaje de la política?”.

Ahora que lo mencionas, no estaría mal, aunque hay analistas en la materia que dominan el tema a la perfección, pero quiero tocar a mi estilo, lo que el Poncio Pilatos de Palacio Nacional consultará con sus súbditos para enjuiciar a los ex mandatarios de la República.

Me siento como si estuviera preparando un guion para una película entre Tirios y Troyanos referidos en la lectura de la Eneida de Virgilio, bueno, ya me salí del carril, retomo: ¿para que diablos queremos los mexicanos juzgar a los ex mandatarios? de que sirve, eso no saca del hoyo a los once millones de nuevos pobres.

En salud, corrupción y asesinatos, nos llevamos las de oro. ¿Viste el encabezado del periódico español El País: “La violencia, el virus sin vacuna en México”?.

No le das tu aprobación a esa consulta. Claro que no, es perder el tiempo y desviarnos de los problemas reales.

El Padrino

Mejor te voy a comentar que ayer vi por tercera vez El Padrino, un filme que me atrapó desde que leí el libro, lleno de secuencias que se te quedan marcadas en la memoria con la magistral actuación de Marlon Brando, estrenado en 1972. Todavía recuerdo la fila que hice en el cine Diana de Paseo de la Reforma.

Déjeme contarte algo sobre Marlon Brando que casi nadie sabe: Su vida siempre estuvo señalada por problemas y críticas negativas.

Una decadente niñez producto de la aguda disfunción familiar, moldeó el carácter irascible y agresivo que lo caracterizó. Amigo de Michael Jackson, Brando reconoció abiertamente su bisexualidad sin ningún empacho. Miko, uno de los once hijos biológicos y tres adoptados que procreó con una larga lista de mujeres, fue el guardaespaldas personal del cantante. Entre sus parejas de esta modalidad se enlistan: James Dean al que consideró su esclavo sexual, Cary Grant, Lawrence Olivier entre otros. Hay una leyenda no verificada  de un trío que con frecuencia hacían, James Dean, Brando y nada menos que Walt Disney.

Sus amoríos y relaciones intimas con actrices famosas se cuentan por docenas, según su biógrafo incluye entre otras a Jacki Collins, Marilyn Monroe, Marlene Dietrich y al parecer a la mismísima Jacqueline Kennedy.

Lo irrisorio del carácter de este personaje fue haberse negado a tener relaciones con Sophia Loren, porque según él, tenia “aliento de dinosaurio”. Puedes creer eso, o negársele a Elisabeth Taylor simplemente porque su trasero era muy pequeño. Un tipo muy loco al fin de cuentas, pero en sus años de apogeo fue considerado el actor más varonil del cine. Ganó el Oscar por El Padrino y Nido de Ratas, así como un sin número de premios en su carrera cinematográfica. Falleció en 2004 a los ochenta años de un paro respiratorio. Además, ha sido de los pocos actores que ha cobrado cuatro millones de dólares por diez minutos de actuación en Superman (1978).

Cuba

Termino esta editorial con lo del tema de Cuba. Escuché esto en la televisión…“México siempre ha sido solidario”. Referencia hecha por el gobierno ante el problema que está viviendo Cuba. Dijo lo correcto ¿no crees?

Mira, vi el video que circuló en redes sociales de la arenga presidencial para socorrer a los cubanos con apoyo humanitario, en caso de que el gobierno de Cuba lo solicitara según sus palabras del lunes pasado. En el recuadro del video, un cubano harto de escucharlo, al final responde a la cámara de forma muy correcta y dice: “Presidente de México, electo por el pueblo de México, en Cuba no hay un gobierno, en Cuba hay una dictadura, que por más de sesenta años ha llevado al pueblo a la miseria, hambre y necesidad”.

No podía dejar pasar por alto las palabras de este agobiado cubano. A mí mismo y a todos los mexicanos  nos debe interesar por lo que significa y lo que representa.—  Mérida, Yucatán  Twitter@ydesdelabarrera


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