La tarea rumbo al 2024

Roger González Herrera: La cláusula política del “mea culpa”

miércoles, 25 de mayo de 2022 · 00:33

Roger González Herrera (*)

El ex gobernador de Yucatán Rolando Zapata Bello publicó un editorial en el periódico “El Universal” bajo el título: “Construir ciudadanía social”, donde, entre otros conceptos, hace una especie de llamado a “toda la fuerza opositora del país” a ofrecer a México “la construcción de la ciudadanía social para salvar a la democracia” y para que los mexicanos tengan “un presupuesto familiar digno y un refrigerador con lo indispensable”.

En términos generales, podría suscribir todo el contenido del escrito de Zapata Bello, sin embargo, hay referencias al clientelismo electoral que lleva al cabo el actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador que raya en el cinismo: “votar por Morena es ya exigencia para recibir los programas del gobierno”, escribe el ex jefe del Ejecutivo yucateco. Es decir, condena esa práctica que los mismos priistas utilizaron durante décadas de fraudes electorales que cometieron contra sus, ahora, potenciales aliados.

Maquinaria

Lo cierto es que actualmente solo se le puede ganar a la poderosa maquinaria electoral de Morena con una amplia alianza de partidos opositores (PAN, PRI, PRD Y MC) y la sociedad civil organizada. Reconocer eso es poner los pies sobre la tierra y, objetivamente, salvar a México de la amenaza totalitaria de Morena y del desastre del gobierno de la “4T”.

Es necesario que, quienes antes combatieron y fueron contrincantes, se unan. El amor por México y el futuro de nuestros hijos bien valen la pena. Que las futuras generaciones crezcan en un país democrático, próspero y con oportunidades para todos, exige sacar a Morena del poder, de lo contrario, nuestros hijos y nietos podrían vivir en un México parecido a Cuba o Venezuela.

Por otra parte, una alianza PAN-PRI en Yucatán para la gubernatura en 2024, se antoja antinatural. El bipartidismo en el Estado dejó muchas heridas abiertas y temas no resueltos de corrupción de los gobiernos priistas. Ahí tenemos el caso no resuelto del desfalco al Isstey, que perpetraron los gobiernos de Ivonne Ortega Pacheco y del mismo Rolando Zapata y que pone en riesgo las pensiones y jubilaciones de miles de burócratas y maestros estatales.

Duda

¿Para suscribir una alianza formal en el plano local, los panistas tendrían que exigir a los jerarcas del PRI una especie de “mea culpa” y el compromiso de no volver a cometer fechorías?

En congruencia es lo que procedería. Aunque podría darse una alianza de facto o informal con la migración de liderazgos tricolores al blanquiazul. A quienes, también, debiera aplicárseles la cláusula del “mea culpa”.

A nivel nacional, las cosas parecen más fáciles, pues podría darse una alianza de partidos de oposición en torno a un candidato panista. Como el gobernador de Yucatán, Mauricio Vila Dosal.

Sin embargo, el PRI tiene que renovarse. Su presidente nacional, “Alito” Moreno no es un gran referente de honestidad, más bien todo lo contrario, pues últimamente han salido audios donde, aparentemente, soborna a empresas a cambio del apoyo de sus legisladores y también le han cuestionado su millonario presupuesto destinado a “capacitación” de sus cuadros directivos.

En fin, sin ánimo de ser negativos, vamos a darle el derecho de la duda a Rolando Zapata Bello, flamante secretario de alianzas del PRI, esperando confiadamente su “mea culpa”. Lo dejo de tarea.—Mérida, Yucatán

rogergonzalezh@hotmail.com

Profesor