Mirada antropológica

Rodrigo Llanes: Obra maestra de rock cumple 50 años

lunes, 9 de mayo de 2022 · 01:00

El próximo 12 de mayo, “Exile on Main St.”, la obra maestra de los Rolling Stones con la que culminó una serie de lanzamientos sin igual en la historia de la música grabada —“Beggars Banquet” en 1968, “Let It Bleed” en 1969 y “Sticky Fingers” en 1971”— cumple cincuenta años.

Los aniversarios son ocasiones oportunas, casi obligatorias, para conmemorar obras, eventos, personajes, así como para preguntarnos por su lugar en la actualidad.

Si tomamos como referencia las listas de la revista “Rolling Stone” sobre los mejores discos de la historia, las cuales son elaboradas a partir de consultas a diferentes integrantes de la industria musical —músicos, productores, empresarios musicales, periodistas, entre otros—, podemos apreciar que “Exile on Main St.” mantiene su estatus no solo como el mejor disco de los Stones, sino como uno de los mejores álbumes de la historia.

Porque son mis dos bandas favoritas, tomemos como ejemplos lo que ha pasado con los discos de los Beatles y los Stones en las dos últimas listas de la “Rolling Stone”.

En el listado de 2003, la mitad de los primeros diez lugares estaba ocupada por discos de los Beatles: “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” se coronó con el primer lugar, “Revolver” con el tercero, mientras que “Rubber Soul” y “The Beatles” se ubicaron en los lugares 5 y 10, respectivamente.

Por su parte, “Exile on Main St.” es el único disco de los Stones que alcanzó un lugar en la lista de los primeros diez, con el puesto número 7.

En 2020, “Rolling Stone” hizo una nueva lista. En los años transcurridos entre 2003 y 2020 he leído numerosos comentarios de fans de los Beatles de que “Sgt. Pepper” está “sobrevalorado” (juicio que difícilmente comparto, aunque tampoco es mi álbum favorito de los Beatles).

En cualquier caso, la nueva lista de 2020 cambió el canon sobre los mejores discos de los Beatles: “Sgt. Pepper” bajó al lugar 24, mientras que el único álbum del cuarteto de Liverpool que alcanzó entrar a los primeros diez sitios fue “Abbey Road”, en la quinta posición. No es muy difícil entender por qué.

De acuerdo con diversas fuentes, “Here Comes the Sun”, una de las dos composiciones de George Harrison incluidas en “Abbey Road”, es la canción de los Beatles más escuchada en plataformas de streaming. También es un tema que se reprodujo en numerosas ocasiones durante la pandemia de Covid-19.

Otras dos canciones de “Abbey Road” —“Come Together” y “Something”— también se encuentran entre las veinte canciones de los Bealtes más escuchadas en streaming.

Solo una canción de “Sgt. Pepper” —“Lucy in the Sky with Diamonds”— figura entre esas veinte canciones más escuchadas en línea, en el último puesto. También, “Abbey Road” es el disco de los Beatles más vendido en vinilo —y es uno de los discos de vinilo más vendidos en general.

Gracias a proyectos como los remixes de cincuenta aniversario y la serie documental “Get Back”, los Beatles siguen muy presentes en la actualidad.

En contraste, “Exile on Main St.”, aunque bajó del puesto 7 al 14, se mantiene como el mejor disco de los Stones según la “Rolling Stone”. Y, a sus cincuenta años, considero que es un álbum que sigue muy vigente.

Ciertamente, en la actualidad muchas personas no escuchan álbumes completos y, en cambio, prefieren listas de reproducción, ya sea sugeridas por medio de algoritmos, compartidas por amistades o elaboradas personalmente.

Es verdad que plataformas como Spotify, Apple Music, Deezer, entre otras, nos pueden ofrecer vastísimos mundos de música que ni siquiera imaginamos. También es cierto que una lista de reproducción bien curada puede acompañarnos por semanas, meses y años. Pero es probable que algunas personas que solo escuchen música en streaming se pierdan de la maravilla que es “Exile on Main St.”.

De acuerdo con el portal ChartMasters, solo una canción de “Exile” se encuentra entre los veinte temas de los Stones más reproducidos en streaming: “Tumbling Dice”, en el lugar 18.

De modo que es probable que canciones como “Paint It Black”, “(I Can’t Get No) Satisfaction”, “Sympathy For The Devil”, “Gime Shelter” o “Start Me Up” —las cinco canciones de los Stones más reproducidas— estén en numerosas listas de reproducción, pero que estén ausentes los temas de “Exile on Main St.”.

A quienes escuchan música en streaming, les invito a escuchar completo “Exile on Main St.”. Es un álbum doble que puede sentirse como una lista de reproducción de varios géneros: rock & roll, blues, country, R&B, soul, gospel. Canciones como “Rip This Joint” y “Turd on the Run” han sido consideradas proto-punk y grunge.

El tema que abre, “Rocks Off”, tiene el sello distintivo de la guitarra de cinco cuerdas de Keith Richards con afinación abierta en Sol, la que escuchamos en canciones como “Honky Tonk Women”, “Brown Sugar” y “Start Me Up”.

“Estaba comenzando a mejorar mi marca distintiva”, escribe Richards en su autobiografía “Life”. “Para el tiempo en el que comenzamos a trabajar en ‘Exile’ —continúa—, estaba empezando a encontrar otros movimientos, cómo hacer acordes menores y acordes suspendidos [con la afinación abierta en Sol]. Descubrí que las cinco cuerdas se vuelven muy interesantes cuando les agregas un capotraste”.

Ciertamente, aunque como observó el joven talentoso guitarrista Mick Taylor, quien se unió a los Stones en 1969 en reemplazo de Brian Jones, los integrantes de la banda no eran músicos profesionales e incluso podían ser un desastre musicalmente. Pero cuando trabajaban bien, hacían maravillas.

En “Exile”, Keith Richards encontró nuevos sonidos en su guitarra, como relata en su autobiografía. También, gracias a su estrecha amistad con Gram Parsons, exintegrante de los Byrds y los Flying Burrito Brothers, Richards pulió su estilo country rock, el cual brilla en el lado 2 de “Exile”.

Asimismo, en el álbum, Mick Taylor añade estupendos slides de guitarra, sobre todo en “All Down the Line”. Y, sobre todo, “Exile” cuenta con la maravillosa contribución de músicos como el saxofonista Bobby Keys, cuyas líneas acompañan las guitarras de Richards y Taylor; el piano de Nick Hopkins, que es probablemente uno de los elementos más destacados de todo el álbum (por ejemplo, “Loving Cup” y “Shine a Light”); las percusiones de Jimmy Miller, quien también produjo el álbum; así como las voces de Claudie King y Venetta Fields.

Si escuchas “Exile on Main Street” en streaming recomiendo que, después de escuchar el álbum con atención —es decir, sin hacer nada más—, lo hagas viendo las emblemáticas fotografías de Robert Frank en su libro “The Americans” —muchas de ellas disponibles en internet—, así como las de Dominique Tarlé en su obra “Exile”.

No hay mucho más que decir sobre las fotos de Frank. Nacido en Suiza, retrató, como lo expresó el escritor Jack Keouac en la introducción del libro, “ese loco sentimiento en Estados Unidos cuando el sol está caliente en las calles y la música viene de una rocola o de un funeral cercano”.

Frank retrata las diferencias raciales y de clase que se expresan en eventos tan diversos como desfiles políticos y funerales. La de Frank es la visión externa que pone de manifiesto las contradicciones de la sociedad norteamericana de los años cincuencia que, para muchos, estaba en plena gloria.

En cierto modo, como Frank, los Stones también hacen un retrato desde fuera de la cultura norteamericana. Tal vez hoy diríamos que se “apropian culturalmente” de expresiones musicales afroamericanas, como el blues, el soul y el gospel.

En cierto modo, los Stones han respondido a este tipo de cuestionamientos actuales dejando de tocar una de sus canciones insignia, “Brown Sugar”, tema que expresa la atracción que Mick Jagger tiene hacia las mujeres negras (no sin ciertos tonos patriarcales y coloniales).

Pero los Stones también reinterpretan las tradiciones musicales americanas de una manera crítica. La letra de “Sweet Black Angel” es una reinvención del popular tema “Ten Little Niggers” —denunciado por sus connotaciones racistas— para cuestionar el encarcelamiento de la filósofa y activista afroamericana Angela Davies (a quien John Lennon dedicó ese mismo año el tema “Angela”).

Aspecto visual misterioso

Además de compartir una mirada externa sobre Estados Unidos, Robert Frank colaboró con los Stones en el diseño y la fotografía de “Exile on Main Street”, un collage de fotografías de personajes en su mayoría “excéntricos”. Imágenes en blanco y negro crudas, enigmáticas y escalofriantes, como ha observado Bill Janowitz en un libro sobre el álbum. Se trata de un aspecto visual misterioso que coincide muy bien con las historias sobre la elaboración y grabación de “Exile” en la mansión de Keith Richards, Nellcôte, en el sur de Francia.

Las fotos de Tarlé nos dan una idea del ambiente: los Stones autoexiliados del Reino Unido por una cuestión de impuestos, en una casa construida a fines de siglo XIX que, según diversas versiones, sirvió como un cuartel de los nazis. Muchas de las historias y leyendas alrededor de la elaboración de “Exile” —como la boda de Mick y Bianca Jagger o la diversidad de músicos, actores, actrices, modelos y traficantes de drogas que transitaron por Nellcôte— son narradas en el interesante, casi novelado, libro de Robert Greenfield sobre el álbum.

Finalmente, en 2022, en pleno resurgimiento de los vinilos, sin duda alguna vale la pena escuchar “Exile” en este formato.

Actualmente, las versiones disponibles en el mercado son las reediciones masterizadas a “media velocidad” en el estudio Abbey Road. A mi juicio —y al de varios audiófilos—, la mejor versión de “Exile” en vinilo es la primera edición norteamericana masterizada en Artisan Sound Records, la cual se puede encontrar a un precio menor que las reediciones actuales.

Las guitarras, el saxofón, el piano y los coros cobran verdadera vida en esa edición. Ya sea en versión digital o en sus distintas encarnaciones en vinilo, sin duda alguna, a sus cincuenta años, “Exile on Main Street” es una obra maestra de rock que sigue vigente y vale la pena revisitar o escuchar por primera vez.— Mérida, Yucatán.

Correo: rodrigo.llanes.s@gmail.com

*) Investigador del Cephcis-UNAM

 

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