Lo negativo del comportamiento humano

Fernando Ojeda Llanes: Crisis económica y de valores

lunes, 20 de junio de 2022 · 00:00

Por Fernando Ojeda Llanes (*)

Un maestro muy estimado decía acerca de la crisis: “La definición práctica de crisis es la distorsión de las variables económicas”.

En lo personal, le agrego —con permiso de este querido profesor— “y de los valores humanos”, o sea ya completo: “Crisis es la distorsión de las variables económicas y de los valores humanos”.

Como que se ha abierto una caja de Pandora y vivimos momentos terribles cuyo origen proviene del comportamiento del ser humano que hace una cadena negativa circular, o sea infinita.

Los valores son y serán siempre los mismos: universales, inmutables, a menos de que la esencia del hombre o mujer cambie. No admitamos la distorsión de nuestras actitudes e ideologías que nos infundieron nuestros antepasados, consolidemos con firmeza los siguientes valores humanos:

La lealtad: al amigo, al que quieres, con el que se ha jurado hermandad eterna; no importa qué cosas pasan, es mi amigo; no importa cómo se apellida, es mi amigo; no importa qué cosas posee o no, es mi amigo, es mi otro yo.

Les pregunto a mis lectores cuántos amigos tienen, amigos de verdad, se cuentan con los dedos porque lo que se tiene son compañeros que se ven de vez en cuando. Debemos hacer un recorrido en nuestro yo para percibir quién es en verdad mi amigo.

Irradiar alegría

La alegría: esa alegría que nace de adentro, que no importan las circunstancias; nada ni nadie debe borrar la sonrisa de los labios, tal vez sea sabiduría, pero en realidad es tomar las cosas más a la ligera, simplemente la alegría de vivir, la alegría de ser parte de la creación.

Irradiar alegría para que nadie esté triste nunca; la alegría es simplemente un estilo de vida de los triunfadores, de los que saben vivir. En días pasados recibí un gran regalo cuando un amigo dirigiéndose al que escribe dijo: “Fernando siempre tiene la sonrisa y alegría”, gracias amigo.

La creatividad: hoy más que nunca la creatividad debe ser como valor dominante. México necesita de la creatividad; México que es parte de nuestro ser, que somos nosotros mismos. Creatividad y unión para producir, para vivir o sobrevivir, para animar a los que nos rodean, para admirar al mundo como lo hemos hecho siempre.

Un ser creativo es copartícipe de Dios en la creación. Transformar las cosas, cuidar la naturaleza para beneficio de todos, pensar en grande y debemos saber que siempre hay una forma de hacer mejor las cosas.

La sinceridad: es un valor espontáneo y preciso. Nace de la chispa misma del corazón y del cerebro, del ser en pleno. Esto quiere decir, ser transparente y hacer todo con firmeza sin remedo, sin tapujos, sin dobleces, sin hipocresía.

La acción y la pasión: hacer cosas está en el propio ser; hacer proyectos y llevarlos al cabo, pero sobre todo hacerlos con pasión, darse en todo momento y poner todo lo nuestro en lo que se hace, la pasión es el sentimiento vehemente, capaz de dominar la voluntad y perturbar la razón pero en forma positiva.

Es otro boleto hablar de más valores, pero debo agregar que la historia es testigo de que ninguna civilización ha decaído por cuestiones económicas, han visto el principio de su descomposición en la pérdida de sus valores morales. “Valor” tiene en su raíz latina el significado de: fuerza, sano…

La excelencia

Un boleto pendiente es sobre la excelencia: es saber servir y ayudar a otros. Excelencia es saber amar y ver en otros sus cualidades personales.

Excelencia es saber comunicar paz a los demás, es resolver problemas y hacer frente a las dificultades. Excelencia es saber proteger sin asfixiar, saber guiar sin imponer, saber motivar para los que estén a nuestro cargo se enamoren de la verdad y sean sabios.

Excelencia es tratar a las personas con mayor delicadeza y finura, se enamoren de Dios y sean santos, se enamoren de su patria y sean héroes. Excelencia es saber vivir las virtudes y contagiar con el estilo propio de vida esa felicidd que comunican: la prudencia, la justicia, la fortaleza, la templanza y el entusiasmo, así se observa que el rango y dignidad de todas las personas es alto.

Excelencia, entonces, es saber que para ayudar a formar hombres y mujeres de gran talla, hay que empezar por uno mismo; hombres y mujeres que sen capaces de construir sociedades mejores, sistemas más justos y sobre todo que den gloria a Dios.— Mérida, Yucatán.

Correo: ferojeda@prodigy.net.mx

*) Doctor en investigación científica. Consultor de empresas.

 

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