Editorial

Filiberto Pinelo Sansores: El Poder Judicial; alto a un atropello

jueves, 23 de junio de 2022 · 01:30

En una vibrante demostración de que “no todo está podrido en Dinamarca” y que hay en Yucatán ONG que no simulan sino actúan, realmente, en defensa de la sociedad, el colectivo ¡Ya Basta! está intentado parar la golpiza que el gobierno de Mauricio Vila le está propinando al Poder Judicial del Estado, mediante la solicitud de un amparo ante el Poder Judicial de la Federación. De no actuar éste, tendremos en Yucatán un Poder Judicial del Estado al servicio personal del líder real del partido que hoy gobierna en la entidad.

Hasta hoy, hemos presenciado un espectáculo en que el titular de uno de los poderes que componen el gobierno estatal —el Ejecutivo—, con la ayuda de incondicionales de otro —el Legislativo— está sometiendo al tercero de ellos —el Judicial— con el fin de poseer el control de la función que éste desempeña no sólo durante el tiempo que resta a su mandato sino años después de que concluya. Sea quien sea el partido que gobierne la entidad, la justicia en el ámbito local estará en manos de incondicionales del mecenas que los encumbró.

Imaginémonos lo que ocurrirá en el futuro de prosperar el golpe al estado de derecho y a la democracia que Vila y sus incondicionales le están asestando a este poder. Ninguna investigación de corrupción contra el gobierno actual prosperará y los amigos de quien encumbró a los magistrados —sean ex funcionarios o miembros de la iniciativa privada— que se enfrenten con la justicia tendrán ventaja sobre los que no tienen de su parte al poderoso padrino que está haciendo posible la llegada al cargo de los togados.

Una prueba de esta descarada intención es que el gobernador y sus amanuenses no sólo se han negado rotundamente a dar garantías a los yucatecos de que eso no ocurrirá, sino que, por el contrario, están ejecutando un mecanismo que lo confirma al eliminar toda posibilidad de que la sociedad tenga un mínimo papel en las designaciones.

Terna tras terna, Vila envía nombres de candidatos con uno palomeado y el señalamiento a sus lacayos para que voten en bloque por él, pues, invariablemente, en cada votación, sus incondicionales en la Cámara se decantan por el mismo demostrando con eso que los otros 2 son mero relleno.

Aprovechándose de la incondicionalidad de la mayoría calificada del congreso, integrada por diputadas y diputados de su propio partido y algunos que se le entregan, suponemos que gratuitamente, Vila ha avanzado grandes pasos hacia su objetivo que es tener bajo su férula a todos los magistrados del Poder Judicial (eran 11 y su ambición los aumentó a 15) eludiendo las protestas de algunos integrantes de este poder —no los magistrado desplazados que no han opuesto resistencia— sino de jueces y empleados sindicalizados que al sentirse agredidos en sus derechos, por no ser considerados en las propuestas, mientras se prefiere a gente sin trayectoria en ese Poder, han pedido amparos individuales.

El que solicitó ¡Ya Basta! es contra todo el enlodado procedimiento que el gobernador y sus cómplices han seguido para salirse con su gusto. Por tanto, no es sólo contra éste, que encabeza el atraco, sino contra todos los partícipes en la trama que, en conjunto, suman siete, entre autoridades y cuerpos colegiados de los tres poderes, unos por su carácter activo al seguir al pie de la letra la melodía que el orquestador les hace tocar y otros, por el carácter pasivo y negligente que han asumido no obstante ser parte ofendida, como el presidente de los plenos del Tribunal Superior de Justicia del Poder Judicial y, al mismo tiempo, del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial.

Busca no solo la suspensión de los actos reclamados que componen el procedimiento sino su reposición —incluyendo el nombramiento de nuevos magistrados—, pero con apego al modelo de Parlamento Abierto, que es un conjunto de disposiciones que están en las leyes del Congreso del Estado y permanecen ahí —desde 2020— como letra muerta, pues en la política de simulación practicada por el gobernador, y quienes con el comulgan, la democracia es una careta para uso de campañas no para aplicar en la vida diaria.

“Nuestra petición de amparo va en defensa de la participación ciudadana efectiva en la vertiente de Parlamento Abierto. Quienes presentamos esta demanda tenemos interés legítimo en el proceso porque somos quienes pusimos esa figura en la agenda pública y también estuvimos trabajando en la incidencia legislativa hasta que se logró que el modelo se institucionalizara y quedara en la Ley de Gobierno del Poder Legislativo. Un modelo que la actual Legislatura no solo obvió sino que incumplió”, declaró el colectivo ciudadano (D. de Yuc., 16-06-22).

Justo es decir que aparte del amparo interpuesto por ¡Ya Basta! han interpuesto los suyos también la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), el Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Judicial del Estado y un juez; pero el del colectivo tiene un alcance mayor porque abarca todo el viciado procedimiento y exige su reposición mediante la aplicación de una ley elaborada y aprobada exprofeso para casos como éste. Es, además, la primera organización de la sociedad que levanta la voz ante el hecho.

“Estamos dispuestos a llevar este tema hasta donde sea necesario, hasta donde tengamos que llegar. Queremos que el modelo de Parlamento Abierto no sea tomado al arbitrio y capricho de los diputados. No queremos que se utilice esa figura para darnos atole con el dedo, usándola para casos que no lo ameriten y que terminen siendo una burla”, ha declarado. Una lección a las marionetas que olvidándose de sus discursos ante sus electores, una vez en el Congreso, levantan la mano por todo lo que les ordenan para llegar al siguiente gajo.— Mérida, Yucatán.

fipica@prodigy.net.mx

Maestro en Español. Especialista en política y gestión educativa

 

Otras Noticias