Editorial

Fernando Ojeda Llanes: Alza de tasas de interés y los bancos

lunes, 4 de julio de 2022 · 00:02

Fernando Ojeda Llanes (*)

Estamos enterados de que debido a la alta inflación en los Estados Unidos, la FED incrementó las tasas de interés en 75 puntos base.

En forma automática, para lograr una compensación equivalente, el Banco de México hizo lo mismo, aumentó la tasa mexicana para hacerla llegar a 7.75% anual. El motivo es el mismo, encarecer el crédito para que haya menos dinero circulando, disminuir el consumo y así bajar la inflación.

Nos enteramos de que el Banco Central para tomar una decisión respecto al alza de tasas requiere que la junta de gobierno respectiva la evalúe y se ponga a votación, ésta siempre ha estado dividida, no precisamente por no incrementarla, sino por los puntos que se pretenden subir, desde luego todo depende del porcentaje de inflación, por lo que también se busca que la tasa sea real, es decir arriba de la inflación para incentivar que los inversionistas coloquen su dinero en instrumentos de crédito. Cuando esto sucede, se alimenta más esta forma de invertir que la realización de proyectos que generen empleos y mejore la macroeconomía.

Es, por tanto, compleja la administración de la política monetaria. Quisiera platicar en una forma sencilla sobre esto y el papel que juegan los bancos que prestan servicio al público en general.

Hablaré, como acostumbro, en forma coloquial, evitando en lo posible los tecnicismos, independientemente de lo que sucede en otras naciones fuera de México. Sabemos que la inflación es un alza continua de precios de los bienes y servicios, se debe a exceso de demanda de los consumidores, esto quiere decir que no hay la suficiente oferta, o sea falta de producción o fabricación insuficiente de lo que el público compra.

Por ejemplo: de un determinado producto A se producen 100 y el público demanda 120, esto hace que al haber demanda en exceso, llega el momento que se produce escasez y se incrementa el precio.

Hay dos formas de solucionar esto, en primer lugar lo que hace el Banco de México: quitarle dinero al consumidor para que solo pueda comprar 100 productos A, así disminuye la demanda y no sube el precio porque se estaría en equilibrio; la otra forma es no quitar dinero al consumidor y darle al productor para que fabrique 120 productos A, en vez de 100 para quedar en equilibrio, entonces una forma apropiada de abatir la inflación es el procurar mayor producción en el país.

Como se observa, en México estamos en un círculo vicioso, porque al no haber suficiente obra pública para que la industria perciba más ingresos, no existe esta alternativa, o es muy pobre, entonces el fabricante tiene que acudir al banco a pedir dinero prestado, pero ahora está más caro porque subió la tasa de interés y aunque el fabricante tome el crédito, su producción también lo estará y aunque produzca los 20 productos A adicionales que requiere el mercado, los tiene que vender a mayor precio, nulificando el efecto anti inflación, porque no se lograría el equilibrio.

Como saben, el negocio del banco es dar dinero prestado o sea es su producto de negociación, pero no lo fabrica, lo adquiere y lo que hace es venderlo como un préstamo en forma temporal, porque en determinado tiempo lo debe recuperar; por ese préstamo que otorga, cobra una tasa de interés que le sirve para tres cosas: una, para pagar intereses de sus inversionistas que le proporcionan dinero para dar prestado; otra, para pagar sus gastos de operación, y tercero, para tener utilidad y repartirla entre sus accionistas conservando una parte para crecer.

Es relativo

He leído artículos de economistas que dicen que con el alza reciente de tasas los bancos ganarán más dinero; esto es relativo, la ganancia no depende en su totalidad del alza de la tasa, sino de la habilidad del banco en su operación y administración, aunque exista una diferencia a su favor, entre la tasa que paga a sus inversionistas con la que cobra a sus clientes.

Los bancos obtienen fondos, independientemente del capital que aportan sus accionistas, de dos fuentes: una de empresas o personas que le depositan su dinero para que le sea guardado y administrado en una cuenta de cheques —el banco no paga nada por esto—, pero cobra por determinados servicios; su otra fuente proviene de entes que le otorgan dinero como una inversión y que por esto el banco les paga intereses, pero ojo, estos siempre son a menor tasa de la que cobra a sus clientes a que les da prestado este dinero; a esta tasa se le llama pasiva porque es una deuda del banco.

El banco, al dar dinero prestado, cobra intereses aplicando una tasa, que se llama activa, porque al que le da dinero es un deudor, se forma como sigue: la tasa de referencia oficial, que denominada como TIEE, que es la que se afecta con los incrementos del Banco de México, a la que le suma unos puntos adicionales de acuerdo con el riesgo y la ganancia que desee obtener de la empresa o persona a quien le esté otorgando el préstamo o crédito.

¿En dónde aumenta la ganancia del banco? Observen que no en los puntos que subió el Banco de México, esto porque a sus inversionistas les tiene que aumentar los mismos puntos a su tasa de interés, pero a los de cuentas de cheques no, entonces su ganancia queda en dos fuentes: una en aumentar el número de cuentahabientes de cheques a los que no les paga nada por su dinero y si les cobra. Segundo, a los puntos que adiciona al TIEE que desde luego debe de administrar eficientemente para que no se le incrementen sus gastos de operación y obtenga utilidades.

Entonces, un alza de interés como tal no incrementa en forma automática las utilidades que está teniendo el banco, para esto tendría que aumentar su cantidad de créditos otorgados, pero surge un problema que lo limita: el público queda restringido para acudir a un banco por crédito, porque el dinero está más caro por el alza de tasas.

Los bancos tienen dinero para dar prestado, las empresas abierto el camino, pero en tanto pase el tiempo les será más cara la obtención del crédito.

Como habrán observado, el combatir la inflación es un arma de doble filo, aquí hablé de los bancos, pero qué sucede con las acciones en bolsa y con los instrumentos derivados; este es otro boleto a comentar posteriormente.— Mérida, Yucatán.

ferojeda@prodigy.net.mx

Doctor en investigación científica. Consultor de empresas

 

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