Editorial

Fernando Ojeda Llanes: La depreciación y la inversión como valor

lunes, 1 de agosto de 2022 · 00:05

Fernando Ojeda Llanes (*)

En mi escrito anterior dejé claro que la depreciación de una inversión en maquinaria es la parte proporcional del importe de adquisición que se lleva al costo de producción por el uso realizado.

Algunos mencionan que la depreciación es la disminución del valor que sufre un bien por el transcurso del tiempo. Este es un concepto de semántica porque la maquinaria del ejemplo puede perder valor en cualquier momento, antes o muchos años después de su vida útil y esto no se llama depreciación sino disminución o aumento de valor del bien respectivamente, esto tiene que ver con el mercado de equipos.

Se dice también que la depreciación es una reserva para adquirir otro bien en sustitución. La reserva es guardar un dinero en el tiempo para sustituir el equipo cuando sea necesario, ésta puede ser el importe equivalente de la depreciación o lo que se determine por la administración o los accionistas.

Se dice que cuando se hace un proyecto de inversión la depreciación se suma a la utilidad de operación, es un error considerarlo como una fórmula matemática, lo que en realidad es financieramente hablando, que lo que se considera como ingreso es el flujo de efectivo que es la utilidad de operación, resultado de restarle a la utilidad bruta los gastos de operación, si al determinar el resultado de operación ya se registró la depreciación, se le quita el efecto de ésta, pero si no se ha aplicado no hay que sumarla ni restarla, porque ya no tiene su efecto en el resultado respectivo.

Se quita el efecto de la depreciación porque su registro contable no tuvo que ver con entrada o salida de dinero, no forma parte de lo que es el flujo de efectivo.

Otros dicen que si le regalaron la maquinaria le deben aplicar depreciación en su contabilidad, esto es erróneo, porque el precio de adquisición del bien es cero.

Si se desea guardar dinero para en el futuro sustituir la maquinaria es otro boleto, lo que debe hacerse es una reserva de dinero pero no tiene que ver nada en absoluto con la depreciación.

La reserva se puede hacer porque al ser la maquinaria un obsequio y no tener cargo por depreciación, al tener un costo menor se genera mayor utilidad que no hay que retirarla toda, sino que debe hacerse reservas para cambio de equipo en el futuro, si no se hace así, cuando llegue el momento de sustituir la maquinaria o el equipo, no se tendrá el dinero y habría que aportarlo a la empresa.

Cuando los equipos son tecnológicos como computadoras, software y otros, cuyos modelos cambian constantemente y hace que los primeros adquiridos queden obsoletos, entonces al aplicar la depreciación, hay que estimar cortos años de vida útil: dos o tres años, algunos de menores precios se deprecian de inmediato llevándolos a costo o gasto.

Como habrán observado hay quienes confunden el concepto depreciación que es un término contable con el concepto de valor que es financiero, lo mismo sucede con la denominada amortización que es otro boleto a comentar posteriormente.

Hay que diferenciar el concepto depreciación del de valor, esto debido a que si la maquinaria o el equipo cumplieron la vida útil estimada, el precio de adquisición contable en los libros queda en cero, pero esto no significa que haya perdido su valor, sino que dependiendo, no del tiempo sino de su estado físico y las condiciones en el mercado, tiene un valor comercial, si se decide vender, se obtendrá flujo de efectivo y podría servir para otorgar un anticipo al proveedor por un nuevo modelo para sustituir el anterior o para otras necesidades.

En escritos anteriores recomendé que para efectos financieros si este equipo mencionado ya cumplió su vida útil estimada y aparece con cero pesos en libros, si está en buenas condiciones y sigue produciendo, tiene un valor comercial, éste debe registrarse en la contabilidad como un superávit ya no sujeto a depreciación.

Cuando una maquinaria del ejemplo está ya en los libros contables en cero pesos y el costo de producción ya no recibe cargos por depreciación, obviamente la utilidad de la empresa será mayor, entonces está generando flujo de efectivo adicional en forma marginal, esto debe considerarse financieramente para el diseño de la política de dividendos de los accionistas, sobre todo si no se han acumulado reservas para la sustitución del equipo respectivo.

Además del concepto contable de depreciación existe e de amortización, pero este es otro boleto a comentar posteriormente.— Mérida, Yucatán.

ferojeda@prodigy.net.mx

Doctor en investigación científica. Consultor de empresas.

 

 

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