La educación siempre ha sido un ámbito de intensa disputa político-ideológica a lo largo la historia. Esto obedece a que las clases y segmentos que componen la sociedad todo el tiempo han buscado influir en la orientación general que aquélla debe tener, así como en los contenidos curriculares a ser impartidos para las nuevas generaciones.
Con las transformaciones históricas y la consecuente complejización que han experimentado las sociedades humanas, es lógico que la educación haya sufrido cambios profundos en el tema toral consistente en definir cómo y para qué debe formarse a las nuevas generaciones.
Un ejemplo clásico que ilustra estos cambios refiere a la hegemonía incuestionable que durante siglos ejerció la corriente mística-escolástica en el campo de la enseñanza, situación que vino a superarse con el desarrollo de la ciencias naturales, la consolidación del capitalismo como sistema económico dominante, el surgimiento de las carreras liberales y técnicas, la aparición de las universidades, la secularización de la enseñanza y la formación de los sistemas educativos nacionales.
Estos comentarios vienen al caso con motivo de la implementación de los nuevos planes de estudio de la educación básica, la cual se realizará en el ciclo escolar 2023-2024, que está por comenzar.
Hace poco más de un año, comentamos en este espacio las principales características del marco curricular propuesto por la Nueva Escuela Mexicana, el cual comprende siete ejes articuladores (Inclusión; Pensamiento crítico; Educación estética; Vida saludable; Interculturalidad crítica; Igualdad de género; Fomento a la lectura y la escritura), así como cuatro campos formativos (Saberes y pensamiento científico; Ética, naturaleza y sociedad; De lo humano y lo comunitario; Lenguajes). (Ver: “Un nuevo marco” y “El nuevo currículum”; Diario de Yucatán, Secc. Local, ediciones del 18 de junio y del 01 de julio de 2022).
Pues bien, ante esta inminente implementación se ha realizado la impresión y el inicio de la distribución de los libros de texto gratuitos (LTG) en los que se apoyará ampliamente la labor del magisterio nacional.
Desde hace algunas semanas algunos sectores han protestado por el contenido de los LTG, aduciendo que se pretende adoctrinar ideológicamente a los educandos y educandas, e incluso la derechista Unión Nacional de Padres de Familia ha obtenido amparos para detener su distribución nacional.
La gota que rebosó el vaso en esta campaña fue la “alerta roja” lanzada por Televisión Azteca mediante su locutor estrella, Javier Alatorre, quien advirtió con notables aspavientos que dichos libros están impregnados del “virus comunista”.
Visiblemente exaltado, Alatorre calificó a la política educativa actual como “una conspiración fraguada por comunistas trasnochados” como el director de Materiales Educativos de la SEP, Marx Arriaga, y el subsecretario de Educación Superior, Luciano Concheiro.
Hablando de esta supuesta “conspiración” que sólo existe en la imaginación de los dueños de la televisora del Ajusco y de los grupos económicos afectados por la política editorial de la SEP, Alatorre se fue al extremo, al señalar que “los manuales que van a usar los maestros para la educación de los niños y niñas están en contra de la libertad, y buscan convertirlos en esclavos sumisos de una dictadura comunista”.
Pero ocurre que una revisión cuidadosa de los LTG (“Nuestros saberes” y “Múltiples lenguajes” para los alumnos; “Proyectos integradores” y “Un libro sin recetas” para los docentes) muestra que el escándalo derechista por la supuesta amenaza de una “educación comunista” carece de fundamento alguno.
En ninguna parte de estos materiales se llama a una “revolución radical”, se exalta a un régimen comunista ni mucho menos se habla de expropiar los medios de producción de manos de los capitalistas.
Eso sí, una lectura detallada del modelo educativo y de los LTG revela un cambio paradigmático en el proceso formativo de las nuevas generaciones: a) se rompe la vieja compartimentación disciplinar de los contenidos educativos para dar paso a una estructura curricular integral e interconectada; b) la formación de los educandos se impulsa en estrecho vínculo con la realidad cotidiana que viven en las dimensiones familiar, áulica, escolar y comunitaria, siendo que en los anteriores modelos educativos se imbuía a los y las estudiantes de conocimientos abstractos divorciados de su propia experiencia vivencial; c) se incorpora a los procesos de enseñanza-aprendizaje problemas y temas transversales de alta relevancia actual, y que eran claramente soslayados o tratados de manera tangencial en los modelos anteriores: derechos de los niños y niñas, prevención del abuso sexual en los infantes, vida democrática, cuidado del medio ambiente, aprecio por la diversidad cultural y por los saberes comunitarios, manejo de las emociones y los sentimientos, apreciación estética, entre otros; d) propicia la reflexión crítica de docentes y alumnos sobre la realidad socioeconómica de la que son parte, a fin de fomentar un espíritu transformador, por lo que se recupera el papel emancipador de la escuela ante estructuras de opresión, discriminación y desigualdad; e) se apuesta a potenciar la autonomía y la creatividad pedagógica de los maestros y maestras, dada la diversidad de contextos en los que se desenvuelve su práctica docente; f) se pone énfasis en la formación colaborativa y solidaria, dejando de lado la competitividad individualista.
Entiendo, desde luego, que determinados enfoques o contenidos molesten o incomoden a algunos sectores conservadores de la sociedad, inconformidad que expresan libremente a través de sus voceros e ideólogos más representativos.
También considero que el nuevo modelo deberá ser permeable a las críticas y sugerencias que broten del magisterio, de los especialistas y de los padres de familia, haciéndose en su momento las adecuaciones correspondientes.
Por lo demás, ha sido recurrente la reacción de las clases dominantes ante los cambios progresistas que se han dado en los contenidos educativos, derivados de las transformaciones que experimenta la sociedad y el entorno internacional. Veremos.— Mérida, Yucatán.
canek_1999@yahoo.com.mx
Doctor en Educación. Exdirector de la Universidad Pedagógica Nacional en Yucatán.
