El día 3 de este mes se cumplieron 100 años del artero crimen que segó la vida de Felipe Carrillo Puerto (FCP), el gobernador socialista de Yucatán. El político motuleño es conocido como el “Dragón Rojo de los Ojos Verdes” y los indígenas mayas lo llamaban Suku´un Pil.

Nuestro personaje nació el 8 de noviembre de 1874, en la casa número 308 de la calle 28 de la ciudad de Motul (uno de 7 pueblos mágicos de Yucatán); sus padres fueron don Justiniano Carrillo Pasos y doña Adela Puerto. Los esposos Carrillo Puerto tuvieron 14 hijos, 5 mujeres y 9 hombres. Felipe fue el segundo de los hijos y se casó con Isabel Palma Puerto, con quien tuvo seis hijos.

En su efímero mandato, FCP trabajó intensamente para sacar de la miseria a los trabajadores del campo y de la ciudad. En su breve período de gobierno se realizaron acciones en el campo de la educación: se puso en marcha una intensa campaña de alfabetización, estimulaba a los campesinos y obreros a que aprendieran a leer y hablar español, para que defiendan sus derechos. Ordenó la traducción al maya de la Constitución mexicana; se crearon los “Lunes Culturales” para concientizar a la población sobre los principios ideológicos basados en las corrientes socialistas; se fundaron muchas escuelas de todos los niveles educativos; se fundó la Universidad Nacional del Sureste, hoy Universidad Autónoma de Yucatán, para que los hijos de obreros y campesinos tuvieran la oportunidad de cursar estudios superiores.

Se creó el Museo Histórico y Arqueológico, con la finalidad de crear una conciencia histórica a los pobladores por la grandeza de la cultura maya; se instaló la escuela vocacional de Artes y Oficios, para la preparación de los jóvenes en actividades artísticas y productivas y el fortalecimiento de las escuelas rurales; la finalidad era que la educación elemental llegara a las comunidades más alejadas de las zonas urbanas.

Una capacidad política de FCP fue conocer la realidad social del Estado, conocía como la palma de su mano la situación económica y social de la población rural e indígena; a sus más cercanos colaboradores les comentaba el intenso dolor que le causaba ver la condición paupérrima en que vivían las familias de los pueblos indígenas de la entidad.

FCP se desempeñó en varias actividades: primero fue auxiliar en la tienda de abarrotes de su padre, luego fue carpintero, vendedor de carnes en el mercado municipal de Motul; fue un hábil “maquinista” de ferrocarril. Ser arriero le dio oportunidad recorrer las poblaciones muy apartadas de las ciudades y le facilitó aprender la lengua maya, que hablaba con mucho orgullo, al grado que su discurso de toma de posesión como gobernador lo dijo en maya.

Todos los biógrafos coinciden en que nuestro personaje era un hombre sencillo, muy trabajador y procedía con franca humildad.

Un factor le dio valiosos elementos para saber de política y conocer corrientes filosóficas, históricas, económicas y sociológicas; no cursó estudios superiores, pero fue autodidacta y lector apasionado de obras de Carlos Marx, Proudhón, Kropotkhine y otros autores.

Para profundizar sus conocimientos en política y filosofía, mantuvo copiosa correspondencia con el filósofo y defensor de los derechos de los trabajadores el argentino José Ingenieros, autor del libro: El Hombre Mediocre.

Una labor importante que desempeñó con responsabilidad y le proporcionó elementos de gran valía fue el periodismo; se vinculó con Delio Moreno Cantón, director de la “Revista de Mérida”, fue editor y director de “El Heraldo de Motul”. Un hecho de relevancia en el periodismo y la política fue la asistencia de FCP en San Luis Potosí, en septiembre de 1910, como uno de los dos delegados por Yucatán al Tercer Congreso de la Prensa Asociada de los Estados; el otro delegado fue don Carlos R. Menéndez, quien fungía como director de la “Revista de Mérida”. (El 31 de mayo de 1925, don Carlos R. Menéndez fundó el Diario de Yucatán).

En esa reunión, FCP y don Carlos presentaron una iniciativa “que fue aprobada en medio de grandes aplausos, para que el citado congreso se dirigiera al Presidente de la República y al Gobernador de Yucatán, pidiendo la libertad de los presos políticos encarcelados en el castillo de San Juan de Ulúa, en Veracruz, y en la penitenciaría Juárez de Mérida”. (Jaime Orosa Díaz).

El asesinato del líder agrario y gobernador socialista, el 3 de enero de 1924, indignó a todo el país. La Cámara de Diputados, en sesión del 14 de enero de 1924, honró a FCP declarándolo “Benemérito del Proletariado Nacional” y su nombre fue grabado con letras de oro en el recinto parlamentario.

Por iniciativa del presidente López Obrador, y en reconocimiento a la lucha que emprendió a favor de la justicia social, se ha declarado este 2024 el “Año de Felipe Carrillo Puerto”. Honor a quien honor merece.— Mérida, Yucatán.

chilambalam945@hotmail.com

Maestro de la Universidad Pedagógica de Mérida

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