No pudo soportar Víctor Cervera júnior las críticas, los cuestionamientos y las especulaciones diversas alrededor de la bofetada que le propinó a Dafne López Martínez en Palacio de Gobierno, durante la “Audiencia con el pueblo”, el pasado 19 de noviembre; y prefirió decir adiós a su posición en el gabinete.
El escándalo fue arropado por el silencio de las autoridades, de los mismos protagonistas y del propio gobernador. Se prefirió primero el mutis, bajar el telón después del teatro montado por los dos servidores públicos como si no hubiera pasado algo escandaloso en el patio del Palacio.
Sin embargo, no fue una simple cachetada de dos ciudadanos en una discusión cualquiera. El asunto fue delicado porque involucró a dos funcionarios del nuevo gobierno y, por si fuera poco, los dos son expriistas.
Si el coordinador del equipo de asesores del gobernador le dijo al director del Instituto Yucateco de Emprendedores que calmara sus escritos en las redes sociales porque le incomodaban al gobernador, entonces era dialogar el asunto y buscarle soluciones, más si estos dos expriistas son de mecha corta, es decir, explosivos, de carácter agresivo.
Algo parecido sucedió en otro caso similar, al pedirle a Aylín Alcántara Heredia, titular de Promoción de Ferias, que bajara el tono de sus comentarios en las redes sociales, pero al no aceptar esta sugerencia que coartaba su libertad de expresión la influencer fue reubicada en la gerencia de las salas de cines del Siglo XXI.
Asimismo, Suemy Canto Salas fue reubicada de directora del Instituto de Defensa Publica del Estado de Yucatán a titular del Diario Oficial del Estado. ¿Motivos? No se informa el porqué del cambio sorpresivo de puesto a unas semanas de ser presentada.
Al parecer se busca controlar a los funcionarios de lo que publican en las redes sociales, que no escriban algo que incomode al gobernador. De lo contrario habría reprimendas, cambios de puesto o renuncias.
Sin embargo, Víctor Cervera júnior señaló con anticipación que no deseaba ningún puesto político, sino su deseo era apoyar al gobernador, porque creía en su proyecto. Pero su fuerte carácter lo traicionó, y en la discusión con el coordinador de asesores del gobernador en el patio de Palacio le propinó a éste una sonora bofetada.
Y el escándalo se hizo. Las redes sociales y Plaza Pública en el Diario cuestionaron y criticaron esta violenta acción y a los dos funcionarios.
Ninguno de los protagonistas se pronunció para explicar el incidente o disculparse. Dafne López recibió el espaldarazo de Palacio al viajar con su hermano Víctor a Italia en gira con el gobernador. Víctor Cervera hijo expresó, al ser entrevistado por el violento incidente, que lo de la bofetada fue “puro show”.
Pero las críticas y comentarios siguieron sobre la bofetada y los protagonistas, y para el hijo de Cervera Pacheco esto ya fue mucho para su yo interno y prefirió renunciar al Instituto Yucateco de Emprendedores. Y en una escueta carta, publicada en sus redes sociales, el ahora exfuncionario expuso su salida “para no generar especulaciones”.
Los rumores agobiaron al hijo mayor del exgobernador Cervera Pacheco y no quiso aceptar el papel de villano y prefirió renunciar, pero, dijo, sin dejar de apoyar al gobernador.
Surge el primer adiós de importancia en el gabinete de Joaquín Díaz Mena, aunque se han dado otras dimisiones. Ahora, bien, ¿hubo alguna sugerencia del gobernador para la renuncia o fue por motu proprio de Víctor Cervera?
El gobernador, como celoso réferi, debe estar atento ante las acciones negativas, abusos o desfiguros de cualquiera de sus colaboradores para poner orden y sancionar. Los funcionarios están para servir al ciudadano, a la comunidad y no enfrascarse en agresiones y escándalos que muestran el reverso de la medalla de lo que representa un servidor público.
¿Habrá otra renuncia o el otro involucrado en el escándalo de Palacio tiene protección por el padrinazgo que ostenta, el del empresario que financió parte de la campaña del ahora gobernador y tiene súper poder en el nuevo gobierno?
Espíritu de servicio, respeto y honradez se requieren como funcionario público. A poner orden, señor gobernador, pues los ciudadanos están atentos a los desfiguros o abusos de sus colaboradores.— Mérida, Yucatán
marpero53@yahoo.com.mx
Profesor
