in

Conciencia y congruencia

Editorial

Reflexiones

Beatriz Ávila Gómez (*)

Lastimosamente, como sociedad, hemos sido testigos de videos vergonzosos relacionados con actos ilícitos cometidos por autoridades de alto nivel en administraciones pasadas y presentes.

La corrupción de la mano de la impunidad no tiene límite, ni de tiempo, ni de personajes políticos del ayer y de hoy, al ser ventilados a la opinión pública.

Es inaceptable el destino que se le da al dinero de todos los ciudadanos que han ganado con su esfuerzo, sacrificio y cansancio en sus fuentes de trabajo. Los ciudadanos trabajan por sus necesidades familiares y particulares, y pagan onerosos impuestos, pero éstos se convierten en dinero sucio para actos ilícitos.

Y pese a estas oscuras circunstancias, se propone una consulta popular para enjuiciar a los expresidentes. Por supuesto que todo delito debe de ser investigado y castigado conforme a derecho a través de las instancias correspondientes.

Para la impartición de la justicia hay que evitar el mal uso de la fuerza del Estado, el encono y la división.

En la consulta que se quiere hacer hay que tomar en cuenta cuál es la intención que mueve a quienes la impulsan. En la sentencia, considerar que el que esté libre de culpa que arroje la primera piedra. Una regla de la conciencia es el siempre obedecer una conciencia cierta y nunca actuar con un conciencia dudosa.

Desde su fundación, el PRI ha usurpado sin ningún recato los colores de la bandera de México, un símbolo patrio que pertenece a todos los mexicanos, al no ser un partido político.

Morena ha hecho lo mismo. Sabe perfectamente que la gran mayoría de los mexicanos somos guadalupanos; en el amor, en el respeto, nuestras oraciones siempre van dirigidas a nuestra buena madre la Virgen Morena.

Sr. presidente López Obrador, me parece que usted ha confundido el atril con el púlpito: mostrando una estampa llamada “Detente”, llamando Biblia a la libreta de registro de los sobornos, citando los Evangelios, a nuestro querido y respetado papa Francisco con respecto a la pobreza.

Pareciera que su intención es ganar popularidad usando sin ningún recato a ese pueblo creyente y confiado, inmerso en círculos de abandono, pobreza, enfermedad, miseria, dolor, en el ayer y en el hoy, lacerante situación que exige un enérgico llamado a la verdadera, humana, urgente, necesaria, justicia social.

Como católica practicante, le pido con firmeza que respete a nuestro guía espiritual, así como los signos, valores y verdades religiosas que nos alimentan y sustentan. Al César lo que es del César y a Dios, lo que es de Dios.

Recuerde que fue don Benito Juárez el fundador del Estado laico y con ello la separación Iglesia–Estado.— Mérida, Yucatán.

bettyagom@hotmail.com

Escritora

 

Caso de Veracruz horroriza

Supervisan obras de vialidad en el centro meridano