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Alejandro Legorreta: Inspiración posible

Ejemplo del poder que transforma

La esperanza es un sueño despierto –Aristóteles

El 25 de agosto la talentosa directora de orquesta Alondra de la Parra sacó a la luz un proyecto en el que llevaba meses trabajando. Más de 100 horas invertidas en lograr La Orquesta Imposible, donde reunió a 30 de los mejores músicos de todo el mundo y a una extraordinaria bailarina para interpretar una magnífica composición mexicana.

Lo hizo con la intención de recaudar fondos para dos organizaciones mexicanas que se dedican a cuidar la vida de mujeres y niños, dos grupos sumamente vulnerables de nuestro país.

En otras ocasiones he escrito ya del “poder suave” (soft power, le llamó el creador del concepto, Joseph Samuel Nye) y de la enorme importancia que tiene para que el mundo gire, para que las cosas pasen. Este tipo de poder es el que atrae sin ejercer presión, el que invita, por ejemplo, a la gente a venir al país, a inspirarse con su cultura, a invertir. Se puede resumir, de alguna forma, con el dicho: “Se atraen más moscas con miel que con hiel”; es un poder no coercitivo que abre puertas y actúa como un imán para el talento, la innovación, los negocios y la atención del resto de los países.

La creación de La Orquesta Imposible es una representación magnífica de este tipo de poder. Alondra comenzó a dirigir un nuevo proyecto de filantropía tras la marcha feminista del 8 de marzo del año presente. Buscaba patrocinadores que impulsaran el proyecto con donativos a Fundación Semillas y Save the Children México; a cambio, ella organizaría conciertos de la más alta calidad.

En un inicio, las presentaciones se planearon para ser en vivo, pero llegó la pandemia y acabó con esas posibilidades: todo cambió. Alondra se enfrentó a diversos retos que, por momentos, parecían confirmar el titulo de la orquesta, me consta; pero también fui testigo de su garra, perseverancia y talento no sólo para no posponer el proyecto, sino para acelerar el paso y realizar un arriesgado experimento, una de las mejores producciones audiovisuales.

El esfuerzo de Alondra no solo es loable por el resultado final, sino también porque levanta la batuta (válgase el juego de palabras) para todos y todas las mexicanas.

En medio de la peor emergencia sanitaria que ha vivido la humanidad en 100 años, sin poder reunir a más de cuatro personas en un solo lugar, sin poder hacer la magia que logra al frente de la alineación de media luna, Alondra logró una representación del “Danzón no. 2”, del mexicano Arturo Márquez, acompañada de la interpretación de la extraordinaria bailarina Elisa Carrillo. A eso debemos de aspirar siempre, a lo posible, a la excelencia.

Acciones como ésta nos muestran la maravilla del soft power, del poder inteligente y sano, porque es genuino. La influencia de este tipo de poder sólo funciona si se hace de verdad: si se trabaja por hacer posible esa orquesta imposible; si se busca, con absoluta dedicación, proyectar lo mejor de México, crear un flujo de dinero que le proveerá de posibilidades a dos asociaciones que quieren ayudar a los grupos vulnerables del país.

Este tipo de acciones permite un verdadero cambio en el país que apela a nuestra cultura, a lo más nuestro, a la esencia de lo mexicano y lo conmueve: la música, la gastronomía, la naturaleza, las letras, la arquitectura, el diseño, las artes plásticas, la danza. Esto nos mueve, esto inspira al país.

Lo que hizo nuestra querida Alondra no fue solo deleitarnos, sino marcar un nuevo ritmo, un nuevo compás para quienes queremos cambiar México.

Este trabajo, como el de muchos otros y otras, cambia la narrativa del país y proyecta esa parte de México que sí somos, pero que a veces se ve menos. Es la muestra de la fuerza de una mujer mexicana que afronta la adversidad y usa todo lo que está a su alcance para cambiar las cosas en busca del bien común.

Y, sí, de igual forma es la demostración de que está en nuestras manos que México sea el país con el que soñamos, ése con ritmo y armonía, porque aun en los momentos más adversos, la inspiración es posible.

En menos de 280 caracteres: Las vacunas llevan un proceso para ser efectivas. Después de una pausa, los laboratorios y la Universidad de Oxford han reanudado sus investigaciones. Seamos optimistas, la ciencia siempre será una gran herramienta en la lucha contra la Covid-19.— Mérida, Yucatán.

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