in

Antonio Salgado Borge: La gran migración

Antonio Salgado
Antonio Salgado

¿Por qué los seguidores de Donald Trump quieren abandonar Twitter y Facebook?

Los seguidores más fieles de Donald Trump están enojados. No es para menos. ¿Quién no lo estaría si creyese la historia postelectoral a la que estos seguidores se aferran?

Varios elementos de la narrativa estándar entre los más dedicados seguidores del presidente estadounidense varían dependiendo de quién la cuente. En ella caben lo mismo las supuestas trampas de ciudadanos que contaron votos y observadores electorales, que intervenciones de China, de Cuba, de George Soros, de un servidor en Alemania, de Argentina o de Hugo Chávez, sí, ¡Hugo Chávez!

Sin embargo, hay dos elementos de esta narrativa que se mantienen fijos en cualquiera de las versiones que uno se encuentre.

El primero es, desde luego, que la elección fue “robada” a Donald Trump. El segundo es que medios y redes sociales como Facebook y Twitter están operando a favor de Joe Biden. Esta operación, cuenta la historia, es clara cuando se consideran restricciones impuestas a contenidos que “prueban” el “robo”, como las etiquetas que los marcan como disputables o poco confiables.

En este contexto, un número importante de seguidores de Trump han dirigido su enojo contra las redes sociales más populares y están buscando sustituirlas por redes más amigables. Los números son espectaculares. Tan solo en el primer fin de semana de noviembre, la aplicación de la red social Parler duplicó su número de usuarios para llegar a ocho millones.

Parler no está sola. Otras aplicaciones, como Newsmax, un medio que busca ser la voz de la derecha en Estados Unidos, o MeWe, una red social emergente, han reportado aumentos exponenciales de nuevos usuarios. Por simplicidad, llamemos a este fenómeno “la gran migración”.

“La gran migración” deja ver con claridad un dilema al que se enfrentan las redes sociales y anuncia un giro en la forma en que usamos y entendemos estas redes.

El dilema

Empecemos por el dilema. Cuando se trata de intentar ser neutrales las redes sociales tienen dos opciones principales sobre la mesa.

(1) Neutralidad en el producto final. Esta opción consiste en que las principales redes sociales no moderen o filtren los contenidos políticos o vinculados con posiciones políticas dentro de sus espacios. En teoría, el resultado de esta política es la creación de un entorno en que las posiciones liberales o conservadoras reflejen su balance natural.

En este esquema, ser “neutral” equivale a no privilegiar contenidos de la NASA sobre la importancia de la emergencia climática sobre un discurso de un youtuber que insiste en que esta emergencia es una fabricación. En Estados Unidos, la primera posición se asocia con el Partido Demócrata y la segunda con el Partido Republicano.

Movidos por cuestionables interpretaciones de la libertad de expresión o por sus intereses comerciales —mientras más usuarios, mejor—, durante mucho tiempo las principales redes sociales aceptaron este cuerno del dilema. Esto es, su idea de neutralidad fue la neutralidad en el producto final.

El problema, claro está, es que este enfoque, en combinación con la forma en que las falsedades son favorecidas por los algoritmos y explotadas por agentes externos, terminó por generar un peligrosísimo caos que a estas alturas es sobradamente conocido.

Como consecuencia de ello, el papel de redes como Facebook o Twitter comenzó a ser duramente cuestionado por sus propios empleados, un activo invaluable para las empresas del Big Tech, y también por sus usuarios. Este escenario ha provocado que Mark Zuckerberg y Jack Dorsey —el directivo principal de Twitter— se vean obligados a replantear su noción de neutralidad.

Es justamente el supuesto abandono de su neutralidad lo que los seguidores de Trump les reclaman.

(2) Neutralidad en los estándares. La segunda forma en que las redes sociales pueden buscar neutralidad es a través del establecimiento de una serie de procedimientos que determinen qué es permisible y qué no lo es. En la medida en que esto es posible, la idea es que estos procedimientos no dependan de consideraciones ideológicas.

El ejemplo más sencillo de este tipo de estrategia es simplemente privilegiar los hechos. Por mucho que uno quiera relativizar, casi todo ser humano está de acuerdo en que existen hechos o asuntos de lo que se tiene conocimiento proposicional. Por ejemplo, “que la nieve es blanca” o “que un ser humano es mortal”.

En este sentido, si neutralidad implica apegarse a los hechos, un medio que presenta una historia donde se asegura que la Tierra es plana claramente no sería neutral.

Un filtro de esta naturaleza implica complicaciones. Por ejemplo, las personas no nos limitamos a hablar de conocimiento proposicional y proposiciones que se consideran verdaderas en un tiempo pueden probarse falsas en otro.

Sin embargo, en el marco de los intentos golpistas de Trump y de todas las teorías de conspiración con las que busca legitimarlos, la decisión de transitar del enfoque de neutralidad en el producto final al enfoque de neutralidad en los estándares se ha presentado como el menor de los males.

El anuncio

No es ninguna sorpresa que el cambio a un enfoque de neutralidad en los estándares entendida como el privilegio de los hechos no haya sido del agrado de quienes difunden conspiraciones u otras falsedades.

Esta molestia ayuda a explicar la “gran migración” a Parler y otras redes sociales. Finalmente, estas redes prometen el regreso a un enfoque de neutralidad en el producto final.

Este sentimiento ha sido explotado por comunicadores como Sean Hannity, de Fox News, o políticos republicanos como Ted Cruz, quienes han emprendido una campaña abierta para invitar a sus seguidores a reemplazar Facebook o Twitter por redes “verdaderamente neutrales”.

“Verdaderamente neutrales” es, desde luego, un eufemismo. Parler, una plataforma en apariencia similar a Twitter, ha sido construida, literalmente, para albergar la idea de libre expresión defendida por los grupos más conservadores. Por ejemplo, en esta red se permite el uso de lenguaje discriminatorio y los memes sarcásticos que se asocian con éstos. También son permitidas las teorías de conspiración y el discurso de odio. Una vuelta por Parler es una invitación a perder la fe en la humanidad.

La irrupción de esta red podría alterar el ecosistema de redes sociales. La duda es el peso que tendrá su presencia.

¿Podría Parler competir con Facebook o Twitter? Aunque es pronto para responder a esta pregunta, esta posibilidad se antoja complicada. No ayuda que los principales promotores de esta red sean todos personas claramente vinculadas con Trump y con lo peor del conservadurismo estadounidense.

Otra pregunta abierta es si la gente que actualmente utiliza Parler terminará abandonando las redes tradicionales. Al tener como eje central la conversación política, y al girar todo el contenido alrededor de una versión muy reducida de esta conversación, por ahora Parler no tiene las características necesarias para reemplazar las funciones de redes como Facebook. Podría, eso sí, competir con algunos foros especializados en redes como Reddit o 4chan.

Finalmente, una interrogante más inmediata es si sería positivo que todo el contingente que sigue a personas como Trump, Cruz o Hannity se mueva, junto con su contenido chatarra, fuera de las redes sociales más populares.

Alguien podría alegar que un Facebook sin teorías de conspiración o sin “fake news” puede ser un espacio menos nocivo para la democracia. Si un porcentaje de usuarios deja Facebook para encerrarse en un espacio donde puede discutir teorías de conspiración y discriminar libremente, que así sea.

La separación de individuos en redes que reflejan su visión del mundo no es negativa en sí misma. Sin embargo, dada su naturaleza, el éxito moderado de Parler y compañía podría contribuir como mínimo a radicalizar a sus usuarios.

En el peor de los casos, el éxito radical de estas redes ayudaría a extender el universo de personas que no puede distinguir entre hechos y falsedades, fortaleciendo así a los políticos que, como Donald Trump o Ted Cruz, buscan capitalizar su existencia.

Conclusión

La “gran migración”, el movimiento de millones de usuarios de Facebook o Twitter que simpatizan con el movimiento de Donald Trump a otras redes sociales, es un fenómeno sin precedente.

El motivo central de este fenómeno es la molestia porque en lugar de entender neutralidad como un principio de no intervención para mantener el balance entre lados del espectro político, Facebook y Twitter han optado por adoptar un enfoque de neutralidad que consiste en tomar los hechos como criterio para filtrar sus contenidos.

La reciente migración a Parler y otras redes emergentes es producida entonces, al menos en parte, por su promesa de restaurar una “neutralidad” en la que casi todo se vale. Aunque es pronto para saber el alcance que tendrá este fenómeno, no es pronto para notar que un éxito rotundo de Parler y compañía no puede ser positivo para quienes valoran los hechos y la democracia.

Excurso

La SCJN ha atraído un amparo contra la votación secreta, antidemocrática e ilegal que el Congreso de Yucatán, comandado por Rosa Adriana Diaz Lizama (PAN) y Felipe Cervera (PRI), utilizó para bloquear el reconocimiento de los derechos de la comunidad Lgbti. Una muy buena noticia. Y una exhibición a nivel nacional del Congreso predemocrático y rupestre que tenemos en el Estado.— Edimburgo, Reino Unido

asalgadoborge@gmail.com

Antonio Salgado Borge

@asalgadoborge

Candidato a doctor en Filosofía (Universidad de Edimburgo). Maestro en Filosofía (Universidad de Edimburgo) y maestro en Estudios Humanísticos (Itesm)

Fuentes:

1.https://www.wsj.com/podcasts/tech-news-briefing/fed-up-with-facebook-and-twitter-some-conservatives-turn-to-parler/2075599D-95EC-452E-B81B-2065D5A9B74E

2.https://www.nytimes.com/2020/11/11/technology/parler-rumble-newsmax.html

3.https://podcasts.apple.com/us/podcast/antitrust-censorship-misinformation-2020-election/id1081584611?i=1000498749526

4.https://fortune.com/2020/06/29/what-is-parler-app-social-media-conservatives-who-owns-free-echo-facebook-twitter-verified-faq/

5.https://www.washingtonpost.com/lifestyle/style/rudy-giuliani-press-conference-trump-election/2020/11/19/9192f928-2a9d-11eb-92b7-6ef17b3fe3b4_story.html

6.https://www.forbes.com/sites/abrambrown/2020/06/27/parlers-founder-explains-why-he-built-trumps-new-favorite-social-media-app/

Vídeo: auto da varias vueltas en cadena antes de caer por un puente