in

Armando Fuentes Aguirre: ''Mirador''

Armando Fuentes Aguirre. Catón

La Villa de Arteaga, Pueblo Mágico, mágico pueblo cercano a mi ciudad, Saltillo, es lugar pródigo en personajes de toda índole y de algunas índoles más.

Ahí vivió —sólo un ejemplo entre muchísimos— aquel buen hombre que nadie hasta la fecha sabe si tenía poco seso o mucho.

“Está tonto de la cabeza”, decía de él alguna gente. A lo mejor no tanto.

Se decía albañil de oficio, y a quienes llegaban a vivir en Arteaga les ofrecía construirles una casa en el aire, para que no tuvieran que comprar terreno. Los recién llegados, divertidos, le decían a qué altura la querían —50 metros. 100— y le daban con gusto el adelanto de 20 pesos que pedía “para hacer los planos”.

-¿Cuándo comienza la obra, maistro? —le preguntaban, chocarreros.

Y contestaba don Juanito —así se llamaba aquel a quien creían tonto— al tiempo que se embolsaba el dinero:

—Cuando me suba usté los materiales.

Más tontos que él son otros -y otras- que corren con fama de cultura e inteligencia.—Saltillo.

Policía en corto