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Beatriz Ávila Gómez: Reflexiones: cultura de la vida

“Cruel deshumanización por hacerlo

“Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo” (Mateo 25,40).

La vida es un don, un derecho inalienable; se inicia desde la concepción entre la unión de un hombre y una mujer. Ese hombre y esa mujer al mismo tiempo se convierten en madre y padre, para proteger, aceptar, amar, a esa hija o hijo.

Esa hija o hijo desde la concepción tiene su propio ADN, la genética e historia de sus padres y su propia historia. ¿Es esto un ideal, una mentira? NO, es una verdad, una realidad.

Se defiende a las tortugas, a las ballenas, a los toros de lidia porque es una crueldad que sufran y los maten, y qué bueno que se les defiende. Luego entonces, para esa humana y tercera personita que día a día se va formando en el vientre materno, inocente, impotente, indefensa, sin voz, sensible al dolor, ¿no hay compasión, ni sensibilidad al sufrimiento infligido mientras la están matando?

Cruel deshumanización por hacerlo, por permitirlo; derramar sangre inocente que nos manchará como personas, como sociedad, incluyéndolos a ustedes, guste o no guste.

Hay asociaciones profesionales, respetables, que brindan apoyo integral a las mujeres embarazadas en todos los aspectos, donde ellas encuentran solidaridad, respeto, confianza, desarrollo familiar, humano, profesional, protegiendo su vida y la de su hija o hijo.

Señora titular de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; señores ministros Juan Luis González Alcántara Carrancá, Jorge Mario Pardo Rebolledo, Alfredo Gutiérrez Órtiz Mena, Ana Margarita Ríos Farjat, Lucía Piña Hernández: ¿Por qué la cobarde insensatez de querer imponer la cultura de la muerte al país?

Extraña actitud. Ustedes gracias al SÍ de sus madres, respetando su fecundación, al no ser abortados, están vivos, gozando de todos sus derechos y privilegios. Qué afortunados son.

Preguntas pendientes

¿Por qué quieren imponer leyes trans para niñas y niños vulnerando su dignidad, su inocencia, su ingenuidad?

¿Sé han preguntado a cuántas niñas, mujeres, madres, profesionistas, niños, varones y padres se seguirá matando, incrementando la violencia, el sufrimiento y la muerte que cubre nuestra Patria? Se llama crímenes de lesa humanidad.

Un sentido, sensible, humano llamado, a usted señora Sánchez Cordero, a ustedes ministros de la Suprema Corte a que con su recta actitud enaltezcan, dignifiquen las instituciones que representan.

Hoy se piden acciones por el acceso al aborto legal y gratuito, propiciado por las feministas, que olvidan que son afortunadas por estar vivas, gracias al SÍ de sus madres al respetar su vida, su presente, su futuro, pero niegan el derecho a la vida al permitir la muerte de su hija (o).

Nuestra Constitución defiende la vida desde la concepción. La premeditación, la alevosía y la ventaja son causales de penas determinantes y mientras los males mayores son abrazados, perdonados por las autoridades, a los seres más indefensos se les mata cobardemente.

Si realmente quieren ser la 4T, por favor lean con detenimiento el artículo 4o. Constitucional, que nos rige y está por encima de Códigos y Leyes Secundarias.

Escritora bettyagom@hotmail.com

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