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Cartas al Diario: Eduardo Ruiz Jorge

Una vista de la Catedral. Un asiduo visitante de Mérida hace un llamado para valorar y cuidar el patrimonio histórico urbano

Recibimos una carta del señor Eduardo Ruiz Jorge, que reproducimos a continuación:

Soy uno de esos cubanos que andan por el mundo como buscando el olor que nos recuerde nuestra isla tan hundida en sus propios avatares, la desidia me es cercana, crecí con ella, baste un vistazo a La Habana de hoy para entenderlo.

Miami ha sido una bendición para mi pueblo, donde encontramos cimientos fuertes para recrear lo que dejamos atrás, pero algo me faltaba.

Vine a Mérida hace 35 años y me cautivó su ambiente provinciano, respiré a mi Camagüey en sus calles, ha llovido mucho desde entonces, la ciudad ha crecido, hoy muestra algunos polos de prosperidad y modernidad.

Pero, siempre un “pero”, he visto con tristeza y enojo como lo que más valor tiene en esta hermosa ciudad ha caído en una alarmante desidia, recuerdo hace poco tiempo a la siempre majestuosa Catedral y a los edificios históricos de la Plaza Grande magistralmente iluminados con un diseño de luces tan creativo como costoso.

¿Qué ha pasado? Hoy la plaza luce como decapitada, apagada, mustia, con unos negocios mediocres, hasta sucios, que contribuyen a darle un aspecto deleznable al corazón cultural de la ciudad. Creo que a los políticos les falta una dosis de creatividad, buen gusto y hasta de amor por su patrimonio, no solo de “Mérida en Domingo” vive el pueblo.

Por otra parte, las aceras en las colonias son a veces intransitables por los yerbajos y arbustos que impiden el paso de peatones, la basura se amontona en las esquinas, el túnel de Prolongación Montejo, otrora iluminado, languidece oscuro afeando aún más a la que fuera hermosa rotonda, ¿qué pasó?

A pesar de no ser yucateco, mi amor por esta tierra y esta ciudad me ha motivado a levantar mi voz, que estoy seguro es la voz de Mérida, una respuesta de los funcionarios municipales sería al menos alguna cosita que alivie la pena.

Sosa, salvador melenudo

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