in

De política y cosas peores: tratos

Catón
Armando Fuentes Aguirre "Catón"

Una inquietante pregunta hemos de hacernos los mexicanos: ¿está desvirtuando López Obrador al Ejército Nacional? Tal interrogación se justifica por el trato de excepción que el Presidente ha dado y sigue dando al Instituto Armado. En efecto, le ha atribuido funciones que no corresponden a su naturaleza, como la de construir un aeropuerto o administrar aduanas —dos ejemplos entre varios más—, y ha ampliado la participación castrense en la vida ciudadana hasta el punto en que AMLO ha sido acusado de estar militarizando al país.

Ahora sabemos por un análisis de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad —lo publicó Reforma— que los recursos destinados a los fideicomisos del Ejército han sido aumentados por López Obrador en más de un mil por ciento. El desasosiego que todas esas evidencias causan es atenuado por la tradición de lealtad que honra a los militares mexicanos. Tal lealtad, empero, no ha de ser para un individuo, pues eso convertiría al Ejército en una guardia pretoriana. Su lealtad debe ser para la Nación y sus instituciones. Cuando los militares se ponen al servicio de un hombre o un partido se vuelven amenaza contra la Patria en vez de ser sus defensores. Por eso al contestar la pregunta que antes hice pongo la lealtad del Ejército a México por encima de las ambiciones personalistas de López Obrador. Y pienso que no estoy equivocado.— Saltillo, Coahuila.

Texto de la ventana

''No es karma, es Covid'': Salinas Pliego a cibernauta tras admitir que tiene la enfermedad

Sebastián Yatra llega a los 26 años soltero y muy feliz