in

Deja brillar la Luz del interior

Foto: Megamedia

Uno, dos, tres… por la adultez

Antonio Alonzo Ruiz (*)

La tercera acción que has de realizar para que florezca la Paz en tí, mi avisado aprendiz, es encender la luz de tu interior.

¿Luz en mi interior?, redundé.

Así es, querido amigo. Luz interior, reafirmó.

Esa Luz debe ser intensa, constante, creciente.

¿De dónde proviene esa Luz?, pregunté con cierta duda.

De la sinergia que tu razón y tus emociones realizan, contestó con seguridad.

¿Sinergia?, pregunté buscando entender mejor.

Es correcto, avisado aprendiz. Sinergia es el esfuerzo común que hacen tu razón y tu emoción para alcanzar con éxito la difícil y compleja tarea de interpretar adecuadamente todo cuanto te pasa y puedas tomar decisiones correctas.

Cuando tu razón y tus emociones hacen sinergia, encienden una luz diferente a la que puede darte la simple razón y diferente a la que te puede dar una simple emoción; encienden la Luz de tu Inteligencia Emocional.

La cultura occidental, avisado amigo, priorizó la “razón” minimizando la “emoción”, convencida de que las personas son simplemente “racionales”, hasta que, después de más de 20 siglos descubre que las personas son también “emocionales”.

La Inteligencia Emocional, avisado aprendiz, te proporciona información —que solo ella puede darte— trascendental para tomar decisiones correctas.

Hay decisiones, por ejemplo, que no implican gran riesgo tomarlas, pues la información necesaria la encuentras en códigos —escritos o no— que establecen ya lo que procede decidir y hacer.

En cambio, hay decisiones de otra naturaleza que escapan del todo, a la Luz de la Razón, sentenció.

Psicólogo clínico, UVHM. Manejo de Emociones y Envejecimiento. WhatsApp: 9993-46-62-06.@delosabuelosAntonio Alonzo

 

Inesperada debacle melenuda