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Derecho a decidir

Editorial

Mi punto de vista

CHOLYN GARZA (*)

A lo largo de nuestra existencia, todos los seres humanos tomamos un sinfín de decisiones. Algunas son buenas, otras no tanto y definitivamente habrá algunas que sean pésimas.

¿Cuántas veces nos equivocamos? Sin duda infinidad de veces y por diversos motivos. Somos humanos, por tanto, no somos perfectos y cuando cometemos un error tenemos la oportunidad de enmendarlo.

Las decisiones son personales. Cuando pequeños, son los padres quienes toman las decisiones que consideren pertinentes, porque son ellos quienes tienen la responsabilidad del cuidado de los hijos.

¿Qué sucedió? ¿Cuándo se empezó a modificar el esquema familiar y social? Considero fue cuando se empezó a exceder en las concesiones, consideradas como Derechos:

“Tengo derecho a manifestarme”, “Tengo derecho a decidir qué hacer con mi cuerpo”, “Si me regañas, llamo al 911 porque tengo derechos”.

Esas y muchas expresiones más hemos escuchado de jóvenes y niños pertenecientes a una generación que habla de derechos, pero no de los deberes.

Todos tenemos derechos, es cierto, pero hay que tener presente que también tenemos deberes y obligaciones. Para exigir ese “derecho” que tanto se proclama, debemos estar conscientes de que debemos respetar el derecho del otro.

Respeto, es un valor que inexplicablemente parecería extinguirse, ya sea hacia los mayores, las instituciones y lo más triste y lamentable, a la vida misma.

La reciente decisión de la Suprema Corte de despenalizar el aborto ha traído más polémica que solución a un problema que se ha ido incrementando.

Alegan los ilustrísimos Señores Ministros que no se legaliza el aborto sino que se despenaliza para que la mujer embarazada no sea tratada como delincuente y vaya a la cárcel, si decide cortar el embarazo.

Alegan, los que se sienten expertos, que en la concepción no hay vida. ¿De verdad? ¿En qué se fundamenta tal afirmación? Porque si no hay vida, ¿cuál sería la razón para permitir un aborto? Es pregunta. Además ¿Qué sucederá con el doctor que, por su ética profesional, se niegue a realizar tal practica?

Que no pretendan engañarnos. Siempre se politizan algunos temas. Y el aborto es uno de ellos. No, no estoy de acuerdo con esa práctica porque definitivamente es atentar contra la vida de un ser que se encuentra en total indefensión.

Más que castigar a un inocente, se debe buscar el origen de los embarazos no deseados. Y son diferentes los motivos, lo sabemos.

¿La mujer tiene derecho a decidir y a tomar sus propias decisiones? Sí; es parte de su formación como cualquier persona. A lo que ni ella ni nadie tiene derecho es a atentar contra la vida de otro ser. No olvidemos que los derechos son para todos por igual.— Piedras Negras, Coahuila.

cholyngarza@yahoo.com

Periodista

 

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