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Eddie Salazar, un genio en Yucatán

Fernando Ojeda

Maestro Distinguido 2021

Fernando Ojeda Llanes(*)

Quién no conoce al maestro Eddie Salazar Gamboa, extraordinario en todas sus facetas y de conocimientos profundos que los comparte con toda la sencillez que lo caracteriza.

Lo conocí en la década de los 50-60 en la academia Marden cuando estudiaba una carrera comercial, en aquel entonces me tocó ser su maestro en una materia denominada “Arte de vender”, que actualmente se denomina Mercadotecnia.

En fechas recientes, cuando nos reunimos y le llamo maestro, me contesta: tú fuiste mi maestro, pero él me supera, y a muchos, con sus enseñanzas de matemáticas y astronomía.

En aquellas épocas creo que fue el momento en que los dos nos iniciamos como investigadores, formamos un pequeño grupo para estudiar e investigar técnicas de desarrollo personal. Años después cada quien tomó su rumbo y vocación. Lo volví a encontrar en los años 70 en la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Yucatán, donde ambos éramos catedráticos, yo en la parte de finanzas y él en matemáticas; además impartía clases en el Tecnológico de Mérida, donde, según me platicó, formó varios grupos para estudios e investigaciones sobre astronomía.

Sus clases en este tema eran impactantes porque la pasión por esta ciencia lo cubría por completo. Ha tenido gran cantidad de entrevistas que fueron publicadas en este prestigiado Diario y siempre estaba al día en los sucesos astronómicos.

Es todo un astrónomo, ha realizado estudios sorprendentes sobre los astros y la cultura maya, descifrado códices, desarrollado teorías y fórmulas matemáticas muy relevantes; platicar con él sobre esta ciencia es todo un espectáculo, los que lo conocemos, solo lo podemos calificar como genio.

Con su asesoría en la parte de astronomía de posición, el manejo de software de planos celestes y la aplicación de fórmulas matemáticas para medir distancias celestes, pude terminar un libro sobre las estrellas del manto de la Virgen de Guadalupe que son constelaciones.

Cada vez que me reúno con él me platica sobre sus estudios y descubrimientos que guarda en su computadora y en escritos archivados; le digo que los publique y me responde que pronto. Ha publicado algunos libros, pero no suficientes sobre los conocimientos que conserva en documentos privados, muchos con su puño y letra.

Tengo el privilegio de recibir alguno de éstos cuando me platica sobre sus nuevos estudios.

Por lo general, a los personajes como Eddie se les rinde homenaje después de su vida, por lo que me ha dado un gusto tremendo que se lo hagan ahora en vida: recibirá el premio de Maestro Distinguido 2021 por parte de la Secretaría de Educación Pública del Gobierno del Estado de Yucatán el 15 de mayo próximo, Día del Maestro. Muy merecido, pero insuficiente para el legado que ha dejado en tantas generaciones como maestro de matemáticas y astronomía, pero muchos más sobre sus valores humanos; se caracteriza por su gran sencillez.

Me uno a este homenaje, quise escribir estas pocas palabras en su honor, no solo como querido amigo sino porque es un genio y como dijo Ana María Rabatte: “En vida, hermano, en vida; si deseas dar una flor, no esperes a que se muera, mándala hoy con amor... nunca visites panteones, ni llenes tumbas de flores, llena de amor corazones... en vida, hermano, en vida”.

Mis más expresivas felicitaciones, querido Eddie.—Mérida, Yucatán

ferojeda@prodigy.net.mx

Doctor en investigación científica. Consultor de empresas

 

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