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El capital contable y su rentabilidad

 

Las normas de información financiera

Fernando Ojeda Llanes (*)

En escritos anteriores he platicado sobre la estructura de capital de las empresas, que es donde se registran en un balance general los pasivos y el capital contable como fuente de recursos para las inversiones de activo que servirán para las operaciones de la empresa.

En esta ocasión quisiera escribir sobre el capital contable que en un estado de posición financiera es precisamente la diferencia entre el activo y el pasivo.

Las normas de información financiera en su boletín C-11 señalan lo referente al capital contable para quien desee profundizar en su estructura de una forma más específica.

Por ahora me conformo con relatarlo en forma coloquial para un entendimiento más concentrado.

El capital contable está formado por varias cuentas que demuestran la propiedad que los accionistas tienen de la empresa. La partida inicial es el capital social que corresponde a las aportaciones de dinero efectuadas por los propietarios para el inicio de la empresa y que pueden irse incrementando o disminuyendo durante un determinado horizonte de tiempo.

Digamos que el capital contable se divide en dos grandes grupos de cuentas. El primer grupo denominado capital contribuido, que precisamente como su nombre lo indica son las entregas de dinero que hacen los accionistas para constituirlo. En el segundo grupo se denomina capital ganado.

En el grupo de capital contribuido, además de las aportaciones, se pueden acumular reservas que de acuerdo con las asambleas de accionistas decidan mantener en la empresa como determinadas reservas legales.

En el grupo correspondiente a capital ganado se acumulan las utilidades o pérdidas relacionadas con las operaciones de la empresa y las revaluaciones respectivas.

Uno de los problemas en la presentación del capital contable en un estado financiero es precisamente su valor. En muchas empresas que tuvieron la oportunidad de hacer las revaluaciones de su capital, cuando lo permitía el famoso boletín B-10, de alguna forma actualizaron su valor a determinado año.

Como ya no se utiliza este boletín, nos podemos encontrar con pesos y centavos de un capital contable con poder adquisitivo de años anteriores. Desde luego, debido a la inflación, su importe a valores actuales es totalmente diferente.

Por ejemplo, podemos ver un capital contable al cierre del año 2000 por cien mil pesos y el de otra empresa por el mismo importe en 2018. Obviamente el de mayor valor actual es el de 2000, pero los valores históricos parecen ser los mismos.

Lo anterior es un problema de tipo financiero cuando se trata de determinar el valor contable de las acciones del capital; recordemos que se pueden tener varios valores, el de libros o contable es el que resulte de dividir el capital contable entre la cantidad de acciones en circulación. El valor nominal es el que cuando fue constituido el capital se imprimió en el título respectivo. El valor de mercado consiste en hacer una valuación financiera de la empresa dividida entre la cantidad de acciones en circulación.

Como puede observarse, si el capital contable procede por ejemplo del año 2000 y nunca ha sido revaluado, pues sus valores históricos al dividirse entre la cantidad de acciones nos darán un valor unitario que solamente nos indica el valor que tenía la acción en el momento de su constitución.

Otro de los aspectos que deben tomarse en cuenta cuando tenemos un capital contable muy histórico, y no ha sido actualizado, es cuando financieramente se determina el rendimiento de ese capital contable.

La razón financiera que se utiliza es dividir la utilidad del ejercicio entre el capital contable, pero si por ejemplo supongamos que tuvimos una utilidad de diez mil pesos y el capital histórico de cien mil pesos del año 2000 y continúa en 2018 con ese mismo valor en libros, si dividimos diez mil entre cien mil pesos tenemos un rendimiento sobre capital de diez por ciento.

Si actualizamos este capital del 2000 a 2018, supongamos que su valor actual es de doscientos mil pesos, entonces el rendimiento sobre el capital no es de diez por ciento sino de cinco por ciento, al dividir diez mil entre doscientos mil.

Puede observarse que es importante tomar decisiones sobre el valor del capital contable de las empresas para poderle dar seguimiento a los rendimientos que esté generando. Entonces si el Boletín B 10 ya no está en vigor, ¿cómo actualizar contablemente el capital contable? Este es otro boleto a comentar posteriormente.— Mérida, Yucatán.

ferojeda@prodigy.net.mx

Fernandoojeda.com

Contador Público Certificado, maestro en Finanzas y consultor de empresas

 

Es importante tomar decisiones sobre el valor del capital contable de las empresas para poderle dar seguimiento

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