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El costo de las ventas en las empresas

Fernando Ojeda

La importancia de elegir el método de contabilidad

Fernando Ojeda Llanes (*)

En términos contables, en el estado de resultados se presenta el importe de los ingresos o ventas, inmediatamente debajo el costo de ventas, para que por diferencia se determine la utilidad o margen bruto, cuyo importe debe ser capaz de cubrir los gastos de operación, para que se obtengan remanentes o utilidades y darse cuenta si la operación básica de la empresa genera rendimientos.

Con base en lo anterior nos damos cuenta de que el costo de ventas se refiere al costo de la mercancía efectivamente vendida, por razones prácticas debería ser el precio de adquisición de los mismos productos que se venden, pero hay otras variables a considerar.

El importe de las compras es el mismo costo de ventas en caso de que la empresa no tenga inventario de mercancías; cuando se tienen, entonces la determinación del costo de la mercancía vendida es más compleja; es en este caso cuando se tienen que usar las matemáticas.

Si la empresa mantiene inventarios de mercancías para su venta, entonces al comprar en un determinado período ya la existencia de almacén es la suma del inventario más las compras.

En caso de vender todo lo que existe en inventario, el costo de lo vendido es el importe total del inventario o lo que es lo mismo: el inventario más compras.

Pero si en el período no se vende todo el inventario y quedan algunos productos en existencia, entonces para saber de cuánto es el costo de lo vendido se debe restar el importe del inventario que queda al final.

Lo anterior expuesto en forma coloquial nos lleva a expresar con una sencilla fórmula matemática el costo de ventas como sigue: inventario inicial de las mercancías (sigla II) más las compras del período (sigla C) menos el inventario final de las mercancías en existencia (siglas IF) es igual al costo de las mercancías que se vendieron (siglas CV), la expresamos así: CV=II+C-IF.

Si sustituimos con números, tenemos II 500+C 1000-IF 300 =CV 1200. Supersencillo. El problema que se presenta en las empresas al utilizar este procedimiento es el de los precios unitarios de las compras cuando siendo los mismos productos, cambian a la baja o al alza, quedan diferentes precios mezclados en los inventarios y al final hay que hacer su valuación por promedios o elegir otro método, lo que hace que existan diferencias en los resultados debido al criterio establecido en su elección.

Al observar en la fórmula anterior los conceptos que sirven para determinar el costo de las ventas, con el objeto de disminuirlo para obtener un mayor margen bruto, nos damos cuenta que el más importante es el de las compras —me detengo en este momento para recordar a un buen amigo quien fuera el gran impulsor del turismo nacional, hablo de don Alberto Bojórquez Pérez, quien decía “el negocio empieza desde la compra”— y esto es efectivo porque los inventarios que son los otros elementos, se derivan precisamente de las compras y financieramente hablando, la empresa debe efectuar sus adquisiciones a los mejores precios del mercado, que son los que abren la brecha con los precios de venta para la obtención de un buen margen bruto.

Cuando se trata de una empresa industrial que compra materias primas para transformarlas en un producto terminado diferente, en esta transformación para determinar el costo de los productos fabricados vendidos, intervienen otros dos elementos: la mano de obra directa de la fabricación y los gastos indirectos de la misma, por tanto, la fórmula CV=II+C-IF se refiere a los productos terminados vendidos qué incluyen materia prima, mano de obra y gastos indirectos.

En la empresa industrial, de acuerdo con lo anterior, para conocer el costo de ventas solo de la materia prima, entonces hay que segregar la mano de obra y los gastos indirectos, esta operación es sencilla cuando la empresa tiene un eficiente sistema de contabilidad de costos y depende mucho del método de valuación de inventarios, pero este es otro boleto para comentar posteriormente.

En las empresas existen programas o softwares de control de inventarios que pueden estar o no ligados o integrados a todo el sistema contable, estos programas por lo general determinan en forma teórica tanto los saldos de inventarios como las compras y el respectivo costo de ventas, pero siendo teórico se requiere contar con un buen contador de costos que realice tanto la evaluación de las compras como de los inventarios físicos, así como aplicar las fórmulas respectivas para validar los resultados que brinde el sistema electrónico.

Tanto cuando están integrados a la contabilidad o en forma independiente, los sistemas electrónicos de control de inventarios dependen mucho de su correcta programación, tratándose del costo de ventas en una empresa industrial, es compleja su implementación, que depende mucho de la técnica de costeo, sea a costos reales o a estimados.

Cualquiera que sea la técnica que se determine, es importante la capacitación del personal no solo de los de la operación del sistema, sino del que interviene en los elementos de la fórmula matemática, incluyendo a los departamentos de administración, producción y contable en general.— Mérida, Yucatán.

frojeda@prodigy.net.mc

Doctor en investigación científica, consultor de empresas

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