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El gobierno y la seguridad pública

feminicida de tahdziú

La sociedad debe opinar también

María del Pilar Loroño Maldonado (*)

En fechas recientes hemos estado escuchando en los diferentes medios de comunicación y en las reuniones de familia, de amigos y colegas profesionales y otros el tema de la seguridad pública en Yucatán.

Se han realizado varios foros de análisis y recalco que solo han participado las autoridades, empresarios y alguno que otro especialista en el tema.

Esa situación ha llamado mi atención como ciudadana que habita en este estado, que realiza un trabajo profesional, que tiene una relación personal, familiar, vecinal y que también lee, escucha y escribe sobre las situaciones que tienen que ver con la seguridad ciudadana que marca y se aparta del concepto de seguridad pública. Este concepto de seguridad ciudadana nos compromete a toda la comunidad yucateca y hay que hacer algo.

¿Cuál es mi primera acción? Buscar datos que me den mayor claridad sobre este proyecto de seguridad pública y lanzo a través de múltiples interrogantes la reflexión que los ciudadanos de a diario puedan hacer:

¿Por qué no participan los ciudadanos y ciudadanas en estos foros? ¿De qué manera nos beneficiamos con estos proyectos y pienso en comunidades como Tahdziú, Tekal de Venegas y Progreso donde el problema es de pobreza, salud, trabajo y una situación social severa.

Interrogantes

¿Esas inversiones millonarias no podrán servir mejor para abatir problemas de causas sociales que imperan en el estado?

¿Estos programas pueden asegurar la convivencia y desarrollo pacífico de los habitantes de Yucatán?

¿Los drones, helicópteros, más patrullas con policías armados evitarían la comisión de delitos y faltas en contra de las personas y sus bienes? ¿Estarán respondiendo a los derechos humanos o solamente benefician a cierto grupo de la sociedad Yucateca?

¿Por qué la ciudadanía no se pronuncia ante estos hechos en materia de seguridad y sí nos convertimos en cómplices del mal ajeno?

¿Puede convertirse este proyecto de inversión millonaria en hechos de corrupción?

Estas interrogantes y muchas más que usted, amable lector, piense que pueden colocar en un mismo plano los conceptos de democracia y seguridad. Percibo, sin embargo, con mayor claridad el riesgo que se corre cuando frente a las demandas de seguridad, la democracia aparece asociada a sentimientos de peligro, de miedo o de urgencia.

Se trata, entonces, de dejar de lado el paradigma del orden, para ubicarnos en la seguridad urbana ciudadana; entendemos esto como la seguridad de las personas y no la seguridad del Estado.

Revisando los hechos que acontecen en nuestro estado, estamos rodeados de infinidad de patrullas con policías armados que en lo personal me causan miedo, represión, la cual no la considero justo; me parece que nuestro estado está poblado de gente buena de paz.

Por otra parte, revisando la literatura sobre este tema de la seguridad pública se aprecia de manera general dos grandes esferas de conocimiento: la que se ocupa de los orígenes y consecuencias del fenómeno delincuencial, entendido como una amenaza a la ciudadanía, sus bienes y su estabilidad, y la relacionada con las fuerzas y estructuras que son las responsables de afrontar dichas amenazas, como lo son las fuerzas armadas y más reciente modalidades diversas de seguridad ciudadana, comunitaria y privada.

En fin, hablar de seguridad ciudadana implica de forma automática hablar de una autoridad que ordene y garantice la seguridad de la sociedad pública y privada en un plano de convivencia y de aplicación a los derechos humanos que nos rigen en el país y el estado.

Esto implica evitar los comportamientos desviados de las personas encargadas del orden y la justicia; implica que son los ciudadanos y las ciudadanas los interesados en colaborar con los tres poderes del estado: ejecutivo, judicial y legislativo, de tal suerte que se evite el recurso de la fuerza, la extorsión, el miedo y la represión.

Modelo

Para concluir, podríamos decir que el modelo de proyecto de seguridad pública sería el modelo de seguridad ciudadana comunitaria jurídica sustentada en la defensa de los derechos humanos; aclaro, sin que la seguridad ciudadana justifique cualquier tipo de seguridad de la ciudadanía.

PD Se solicitan foros de debate sobre la diferencia entre seguridad pública y seguridad ciudadana.

Paz y bien.— Mérida, Yucatán.

maestrapili2010@hotmail.com

Maestra

 

¿Por qué no participan los ciudadanos y ciudadanas en estos foros? ¿De qué manera nos beneficiamos con estos proyectos…?

Fue un golpe de realidad