in

El mal te secuestra

 

Uno, dos, tres… por la adultez

Antonio Alonzo Ruiz (*)

Peligrosos ángeles caídos, revela Sobriedad, están prisioneros hasta el día del gran juicio, bajo las infernales tinieblas de este lago.

Pero otros no menos peligrosos, amonesta, vagan libres por el mundo bajo las órdenes del gran adversario, su líder, batallando aguerridamente en contra del plan del gran Creador.

¿Plan del Creador? Redundé como queriendo saber un poco más.

Así es, mi avisado aprendiz, su plan maestro es que todas sus criaturas humanas sean, a imagen suya, plenamente felices.

Estos vagabundos malvados, explica Sobriedad, son capaces de hacer cualquier despropósito con tal de desdibujar en tu persona la imagen que el Creador mismo ha insuflado en ti y, como ellos, te rebeles en su contra.

¿Es posible que estos demonios, pregunté estremecido, tomen posesión de mi cuerpo?

Posible, aunque muy poco probable, contestó de forma contundente Sobriedad.

Lo que más interesa a estos perversos, es poseer con astucia tu mente.

Cuando secuestran tu pensamiento, querido aprendiz, los demonios no tienen ya que preocuparse de tus deseos ni de tus manos, querrás y harás cuanto ellos te ordenen, traicionando tus más profundas convicciones y más albas vestiduras.

Siento, revelé a Sobriedad, como que fui arrojado a una existencia peligrosa y sin sentido.

El sentido y seguridad de tu existencia, mi avisado aprendiz, depende de las preguntas que tú mismo te plantees, de las respuestas que des a esas preguntas y de las decisiones que tomes al respecto, concluyó.

Psicólogo clínico, UVHM. Manejo de Emociones y Envejecimiento. MATIA Instituto Gerontológico.Antonio Alonzo WhatsApp: 9993-46-62-06.

 

Santos y Rayados clasifican en la “Concachampions”

Cartón de Tony: Best Seller en la Filey