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Elecciones: el fracaso de la derecha

Filiberto Pinelo Sansores (*)

Los resultados de la elección del domingo permiten concluir que Morena no sólo refrendó sino incrementó su presencia en el país y, algo muy importante, obtuvo con sus aliados, más de la cantidad de diputados que se necesitan —el 50 por ciento más uno— para garantizar, con el control de la Cámara, la continuidad del trabajo de transformación que está llevando a cabo el presidente Andrés Manuel López Obrador.

¿Por qué razón? Principalmente, porque con esta mayoría se garantiza que quede fuera de las manos de la oposición —enemiga de sus proyectos— la aprobación del presupuesto, elemento clave para poder avanzar en el camino que se ha trazado.

Claudio X González, el empresario que, con otros opositores —empresarios, intelectuales al servicio del antiguo régimen y líderes partidarios— ayudó a orquestar la alianza electoral “Va por México” —integrada por los antiguos falsos rivales entre sí, PAN, PRI, más lo que queda del PRD— expresó, abiertamente, la idea de controlar la Cámara en la reunión, celebrada en su residencia, en que se oficializó el maridaje de los 3 partidos, poniendo en las tazas del café que sirvió a sus comensales el texto que lo declaraba: “O lo dejamos sin la cámara o nos deja sin país”. Para su desgracia, su plan fracasó.

Una vez concluidos los conteos de las actas del Programa de Resultados Electorales del INE y de los estados donde hubo cambio de gobernador, el panorama ha quedado despejado: de los 300 distritos electorales de mayoría en juego, la alianza “Va por México” obtuvo el triunfo en 65 que con los 33 del PAN y 11 del PRI obtenidos aparte, hacen un total de 109; en tanto, la coalición “Juntos hacemos Historia” —Morena, PT y PVEM— obtuvo la victoria en 118, que sumados a los 64 de Morena y 1 del Verde —en distritos donde compitieron solos— hacen 184; por último, Movimiento Ciudadano, obtuvo 7 diputaciones. Esto, aparte de los plurinominales, 200 en total, que a cada uno le corresponderá, de acuerdo con su porcentaje de votos.

Esto significa que Morena y aliados, con sus 184 diputados de mayoría obtuvieron el 61.3 por ciento del total de estos cargos; la oposición prianrdista con sus 109 curules, el 36.3 por ciento y Movimiento Ciudadano con sus 7 el restante 2.3 por ciento.

Esta situación puede todavía variar porque en algunos lugares, como en Yucatán, donde impera una maquinaria electoral influida por el partido que tiene el poder en el estado, esto es, el PAN, hay denuncias muy serias en algunos distritos de estarse intentando una manipulación de votos para favorecer a candidatos de ese partido, en perjuicio de Morena.

Es el caso del Tercer Distrito Electoral Federal con sede en Mérida, donde el candidato morenista, Oscar Brito Zapata, quien dice tener una ventaja de dos puntos porcentuales sobre su competidor panista ha denunciado, que el PREP del INE no capturó cifras de la votación que obtuvo en 44 casillas, con las que le gana al PAN, y que constan en las actas oficiales que recibió. Mostró éstas y pantallas de captura del PREP en donde aparece con ceros su votación. Es obvio que se trata de hacer ganar, artificialmente, al candidato panista.

Es de recordar que hace tres años en ese mismo distrito, PAN e INE hicieron lo mismo para despojar de su triunfo al profesor Róger Aguilar Salazar y dárselo a la candidata panista aunque la acción les fue revertida por el Tribunal Electoral Federal. Esperamos que hoy ocurra lo mismo.

Aparte de esto, la presencia de Morena se incrementó en el territorio nacional. Tal vez sea histórico que en un mismo día un solo partido conquiste en México 11 triunfos en contiendas por gubernaturas estatales a cambio de 11 derrotas cosechadas por la oposición. De esto, obvio, no hablan o hablan muy poco los comentaristas que auguraban una contundente “derrota” a un partido en el poder que, apenas, el 7 de junio de 2015 participó en sus primeras elecciones, frente a armatostes que llevan, uno, el PRI, 92 años; otro, el PAN, 82 y el menos arrugado, pero ya casi en la tumba, el PRD, 32, en el pandero.

Si éste no fue un avance sin precedente en un régimen que ya no es de partido único y en el que es el pueblo el que está construyendo la democracia y no las instituciones que se auto atribuyen esta tarea, no sabemos qué pueda serlo.

De gobernar en 7 entidades del país: Ciudad de México, Baja California, Chiapas, Morelos, Puebla, Tabasco y Veracruz, pasará a gobernar en 17, pues gobernará también en Campeche, Baja California Sur, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas. Será el partido con más gobiernos estatales; le sigue el PAN con 8; el PRI con 4; Movimiento Ciudadano con 2 y el Verde con 1. Suenan huecas las palabras de los líderes opositores y sus corifeos proclamando avances frente a esta realidad que los golpea.

Ciertamente, la oposición unida, empleando muchos recursos monetarios para comprar conciencias y envenenar otras a base de guerra sucia tuvo algunos avances en entidades focalizadas, como la Ciudad de México. En ésta, aprovechándose del lamentable accidente de la Línea 12 del Metro para desprestigiar autoridades de aquélla y, seguramente, por errores cometidos por éstas, arrebató un buen número de Alcaldías a Morena. Éste es el negro en el arroz de la elección para este partido.

Sin embargo, a cambio, obtuvo la victoria en 19 legislaturas locales, entre éstas la de Tamaulipas, entidad donde el gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, utilizó la que está de salida para no ser detenido. Una vez sin este apoyo, indudablemente veremos pronto a este gobernador tras las rejas o prófugo de la justicia.

La oposición miente al decir que impidió que Morena conservara la mayoría calificada en la Cámara de Diputados federal, es decir, los dos tercios de ella que se requieren para hacer cambios en la Constitución, porque es imposible conservar lo que jamás se ha poseído. Morena no ha tenido nunca mayoría calificada, ni en esta Cámara ni en el Senado. Los cambios constitucionales que ha realizado lo han sido mediante acuerdos con otras bancadas. Su mayoría ha sido siempre simple. Derrotada en toda la línea, la derecha no puede hacer otra cosa más que lo que siempre ha hecho: mentir.— Mérida, Yucatán.

fipica@prodigy.net.mx

Maestro en Español. Especialista en política y gestión educativa

 

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