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Evita los daños causados por el golpe de calor

Dra. Yeusví Maley Flores Cazola (*)

Las altas temperaturas que estaremos experimentando traen consigo consecuencias graves para nuestra salud, como el golpe de calor, en el cual la termorregulación natural del cuerpo se ve abolida elevando la temperatura por encima de los 40 grados y hasta temperaturas incompatibles con la vida, desarrollando un fallo del sistema nervioso central que se manifiesta en convulsiones o un estado en coma.

La probabilidad de que esta enfermedad se presente depende de tres factores fundamentalmente: la elevación de temperatura, la humedad y la falta de viento, circunstancias que desafortunadamente son características de nuestro Estado.

Resulta indispensable entender que la elevada temperatura corporal daña directamente las células del organismo, lo que se traduce en una pérdida estructural de la totalidad del cuerpo que, como consecuencia a dicho evento masivo, libera sustancias inflamatorias agravando aún más la situación. Los síntomas generales son piel seca y caliente, falta de sudoración, deshidratación y elevación térmica.

Desde luego realizar actividades como ejercicio al aire libre o trabajos físicos extenuantes, incrementan el riesgo de padecer un golpe de calor al igual que circunstancias particulares como vómitos, diarrea o fiebre que se suman a las pérdidas de agua del organismo.

Por más medidas heroicas que quisiéramos implementar para contrarrestar la elevada temperatura corporal, tenemos que tener en cuenta que no se debe restaurar de manera rápida, puesto que, de ser así, los temblores generados provocarán una nueva elevación de la misma manteniéndonos en un círculo sin salida.

Lo idóneo es lograr una temperatura cercana a los 38 grados. Lo anterior puede ser posible a través de la aplicación de paños de agua tibia sobre el torso, abdomen y piernas del afectado, manteniéndolo en un ambiente fresco con ventilador oscilatorio o habitación con aire acondicionado a 24 grados y ropa ligera.

Si el estado de conciencia de la persona lo permite, se debe ofrecer pequeños y continuos sorbos de suero.

Por ningún motivo se debe administrar ningún medicamento para bajar la temperatura puesto que, al presentarse un daño desde el interior, estos fármacos pudieran agravar el mismo y desde luego lo indicado es iniciar estas medidas para refrescar a quien presente este golpe mientras nos dirigimos a una sala de urgencias.

No olvides en estas vacaciones mantener siempre una hidratación adecuada para prevenir y continuar disfrutando del verano.

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