in

¿Hacia dónde va la política económica?

Relevo en el Banco de México

Gabriel Rodríguez Cedillo (*)

Ayer, el Presidente de la República anunció que propondrá el relevo del gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, y quien lo sustituiría es el secretario de Hacienda Arturo Herrera.

Entre las preguntas en el aire por este relevo destacan cómo afectará a la tasa de cambio, cómo se comportará la tasa de interés, y cómo reaccionarán los mercados financieros.

¿Qué implicaciones económicas tiene este cambio? No sería la primera vez que un secretario de Hacienda pase a ser gobernador del Banxico, tampoco que un subsecretario de Hacienda pase a ser titular de la dependencia y luego gobernador del banco central; eso lo vivimos en el sexenio de Calderón, con Agustín Carstens.

Ante esto, no hay implicaciones económicas realmente, las macrovariables como el tipo de cambio y la tasa de interés se van a mantener en la misma línea. Me parece que el nuevo secretario de Hacienda se va a mantener con la estrategia de superávit primario, que es un indicador importante para darle estabilidad a las finanzas públicas, es decir que el saldo fiscal del gobierno se superavitario.

Pero ¿por qué no habrá implicaciones económicas? Son dos las razones. La primera, porque la estructura macroeconómica del país está diseñada para descontar estos movimientos; es decir el marco institucional macroeconómico es una estructura que lleva más de 25 años funcionando de esta manera, la cual se ha ido perfeccionando con el paso del tiempo y que puede resistir estos cambios de nombres o de personas; las instituciones están por arriba de los hombres.

En segundo lugar, Arturo Herrera, si bien empezó con ciertas dudas, se supo mover bien en el sistema financiero internacional, realmente aplicó las medidas de política económica que le instruyó el Presidente y estas medidas no estaban peleadas con la ortodoxia internacional. Entonces las llevó a buen puerto y esto es una manera de compensarlo por ese trabajo.

No hay ningún indicio por lo cual podamos pensar que pueda haber desestabilidad en las variables macroeconómicas. Rogelio Ramírez de la O es un economista con gran preparación, conocedor del mercado financiero, conocedor del análisis macroeconómico internacional. En su empresa se dedica a asesorar a corporaciones y a gobiernos, a proponer medidas de política económica internacional, por tanto se mueve en el ambiente económico que es el que marca la pauta que deben llevar los países. Como una apreciación, Rogelio Ramírez está con Andrés Manuel López Obrador desde su primera campaña para Presidente de la República, y si en su primera elección hubiera ganado, Rogelio hubiera sido el titular de la oficina hacendaria.

¿Implicaciones para la secretaria de Hacienda? Ninguna, salvo alguna medida de corte organizacional, pero creo que va a mantener el superávit primario que es necesario, es un indicador Internacional impuesto a los países subdesarrollados, el gasto público siempre va a estar dirigido hacia las transferencias, los programas del presidente, una buena gestión de la deuda, sabemos que la deuda con varios canales puede aumentar no solo por la adquisición. Solo vamos a ver algunos cambios que pudieran existir de acuerdo a las dinámicas del entorno económico que es cambiante. Yo creo que la propuesta de Rogelio Ramírez de la O como secretario de hacienda en realidad viene a darle continuidad al trabajo de gobierno que se había hecho con los secretarios de hacienda anteriores, en este caso Arturo Herrera. Algo en lo que debería, me parece, enfocarse Rogelio Ramírez, y que puede ser su diferencial con los anteriores secretarios, es una estrategia de gasto público, pero enfocado a sectores que generen dinámicas regionales a lo largo de todo el país, eso si sería relevante para la economía mexicana. Con estos cambios se fortalece el equipo del presidente, con Arturo Herrera como gobernador. Se podría ver algunas estrategias financieras más proclives a mejorar el sistema financiero para el beneficio de México, estaríamos hablando por el canal de crédito, eso sí sería relevante. Sería bueno porque, como bien sabemos, el Banco de México se inclina a mantener la estabilidad macroeconómica desde el punto de vista de la política monetaria y también muy proclive a mantener la rentabilidad de las inversiones extranjeras. Pudiéramos ver algunas decisiones contrarias, empujando las tasas de interés hacia abajo, puede existir, porque como dije, se fortalece el equipo el equipo del presidente, una mejor vigilancia del sistema financiero y una continuidad en el manejo de la Política monetaria.

Las estructuras macroeconómicas ya están diseñadas para soportar el cambio de un puesto a otro. Arturo Herrera trabajo muy bien para el presidente y Rogelio Ramírez es de extrema confianza de él, así que yo creo que las decisiones de política fiscal, en este caso de hacienda y política monetaria por el banco central van a tener la misma dinámica. Aparte el mercado financiero reconoce que México tiene unas instituciones sólidas en hacienda y banco de México y que estás instituciones rebasan a las personas. Es un cambio natural porque ya se terminaba el periodo del gobernador actual y Arturo Herrera ha cumplido las acciones que le ha asignado ejercer el presente de la República. En conclusión, creo que es un buen cambio, un cambio natural que impulsaría a la economía de manera positiva siempre y cuando se tengan los mecanismos e instrumentos adecuados para aprovechar las oportunidades del sistema económico. No vamos a caer en una situación peligrosa, ya que, teniendo como objetivo de política la estabilidad, ésta se ha mantenido porque las instituciones del país han sido han sido diseñadas para mantenerla.— Mérida, Yucatán.

Economista de la Uady

 

Autocríticas de morenista

Progreseño gana beca de EE.UU.