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Hay anécdotas sobre la colonia México

Entre un antiguo campo deportivo y la falta de estacionamientos

Fernando Ojeda Llanes (*)

Todos en la vida hemos pasado por hechos que se nos quedan grabados en la memoria, por lo que platicare sobre algunas cosas actuales tomadas de mi historia de vida.

Ahora que se habla mucho de la colonia México, fui de los que se avecindaron hace más de 40 años en ella. Cuando tenía 18 años jugaba béisbol en un equipo llamado SCOP porque trabajaba en esa dependencia, los campos de juego estaban en lo que ahora es la colonia México, jugaba primera base y por mi altura era bueno estirándome para lograr el out con el lanzamiento de la pelota del jugador que recogía la rola del cuadrilátero.

Mi anécdota va de que en aquella época moza, ni por asomo soñé con que el “home” de este campo de juego, se encuentre hoy en el jardín posterior de mi residencia, que les parece.

Hablaré entonces de la colonia México, siguiendo los escritos y opiniones de reconocidas personas que han mencionado la triste destrucción de las bellas casas para convertirlas en centros comerciales y oficinas de todo tipo, incursiono en decir que el reglamento de construcciones de nuestra ciudad obliga, dependiendo de los metros cuadrados de construcción, que deben tener determinado número de cajones de estacionamiento, pero no es así, las calles 23, 25,27, 10 y de 12 a la 24 son los estacionamientos que invaden sin ninguna consideración las puertas de entrada y garajes de las casas, creando conflictos entre residentes y choferes de los vehículos, pero lo más peligroso es que ni siquiera respetan la distancia de estacionarse más allá de diez metros de la esquina, de tal forma que en virtud de que las señales de alto son de disco y no de semáforo, para cualquier automovilista que tiene alto la vista no le alcanza para ver si del lado de preferencia viene algún auto o motocicleta. Para poder visualizar es necesario avanzar lentamente, teniendo como es obvio, tener que invadir una gran parte de la calle de preferencia y como todos en esta ciudad andan como bala, se te estrellan en la portezuela de tu vehículo y si es motociclista, vuela por los aires.

Culpa

¿Quién es culpable? El coche mal estacionado, pero culpan al que tuvo que avanzar para poder ver, debido a que no hay isión porque la cubren los vehículos estacionados en la mera esquina.

Antes se hablaba de gran tráfico en horas pico, pero hoy todas las son, no solo pico sino que también coloquialmente hablando, hasta lleno de agujeros —baches—, mismos que abundan por toda la ciudad.

Con respecto al mal estacionamiento de los vehículos, cuyos propietarios buscan donde acomodarlos por no disponen de estacionamiento, porque como he mencionado, los negocios y oficinas no cumplieron con la ley, en ocasiones, en lo personal, he detenido patrullas de la policía para mostrarles la problemática y su respuesta es inaudita, dicen: “ya nos cansamos a reprenderlos pero no hacen caso”.

Una anécdota al respecto, que personas mayores como un servidor, vivimos en buenas épocas, es que hace muchos años varias grúas de la policía recorrían la colonia y al coche mal estacionado se lo llevaban al corralón y no había súplica que detuviera esta acción, ahora brillan por su ausencia, al menos no he visto ninguna en la colonia llevarse uno de las decenas de coches que ocupan las esquinas.

Paseo

Dense un paseo por nuestra colonia México, podrán ver aún casas bellas con sus jardines, pero una gran parte de su belleza destruida con la posición de pequeñas casas comerciales, restaurantes, consultorios y oficinas, pero no se sorprendan, ninguna, con pequeñas excepciones, tiene estacionamiento, pero si las calles, creando peligro a todo automovilista y motociclista.

Todo esto me hace recordar un boleto especial y es otra anécdota: transitando sobre la 25 hacia el oriente al llegar a la 14, hice mi alto obligatorio, no podía ver nada sobre el tránsito de la 14 que es de preferencia y con suavidad, como todos lo tienen que hacer, me adelanté para poder ver si alguien venía, de pronto, de la nada —porque la vi muy tarde— una motocicleta se estrelló sobre mi coche, voló a los aires y desde luego con todo y motociclista, cuyo conductor afortunadamente solo tuvo golpes en la pierna, pero no me libré de tres horas de angustia con aseguradora, patrullas y vecinos, pero saben —no he sido el único— sigue sucediendo y la policía que vigila, todos muy amables y el Ayuntamiento que autoriza sin tener cajones de estacionamiento, bien, generando fuentes de empleo.

ferojeda@prodigy.net.mx

Doctor en investigación científica. Consultor de empresas

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