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Jesús Retana Vivanco: Soñé con un león

Jesús Retana Vivanco
El estanque de los cocodrilos: Historias cortas donde el estanque es la vida y los cocodrilos los protagonistas

Soñé con un león. No precisamente con la mascota de los Leones de Yucatán. Es algo que me ha perseguido durante años, por lo que me di a la tarea de investigar sobre los sueños.

Tarde muy nublada la que abriga en mi memoria, un par de leones en una calle que apenas define sus linderos, el rugido del león trastorna mis sentidos y me persigue por una escalera a través de calles estrechas, casi no tengo aliento para seguir corriendo, siento que voy a ser presa del animal, mis ojos no pueden abrirse. Miedo y terror minan mi cuerpo inmóvil en la cama.

Este sueño se ha repetido en mi vida varias veces aunque en diferentes situaciones y siempre termino perseguido por estos increíbles felinos de melena larga y garras afiladas como navaja. Desde niño los he admirado. En los circos de mi infancia no podían faltar los leones que acataban las instrucciones del látigo de su domador. Esperaba con ansia su aparición, no me importaban ni los trapecistas, ni el malabarista y mucho menos los payasos.

En la antigua Roma, en el llamado Coliseo Romano (Año 80 DC) se desarrollaba otra clase de circo. Los condenados a muerte eran sacrificados para el beneplácito y distracción del emperador Julio César y su pueblo. Amarrados a una estaca para ser devorados o mutilados por hambrientos tigres, osos, leones, rinocerontes, los que eran transportados desde Mesopotamia, Grecia y África, y en lugar de trapecistas y payasos, se batían a muerte en la arena los gladiadores que tomaron un interesante rol en la historia del Coliseo.

Según Macheli, la definición de soñar es: Extraer del subconsciente una fantasía y representarla, o como digo yo: simplemente echar a volar la imaginación de algunas situaciones que percibimos como reales mientras estamos dormidos. Sin embargo, esto se tomó más en serio a finales del siglo XIX cuando la ciencia buscaba explicaciones relacionadas con lo que pasaba en el interior de la mente. Sigmund Freud contribuyó significativamente a entender los procesos psíquicos que se desarrollan en nuestro yo interno  sobre todo mientras estamos dormidos.

Cuando el cuerpo duerme, vela el espiritu (Hipócrates). Tal vez esta sea una de las más inteligentes y a la vez simplista definición de soñar.

Fanáticos de la interpretación del sueño

Personajes de la historia, como Napoleón, Constantino, Carlomagno, Cicerón y una larga lista recurrían a la interpretación de sus sueños como parte de un uso cotidiano que les proveyera del valor o sabiduría para enfrentar el futuro; de ahí vienen los sueños premonitorios, los que llegan a convertirse en realidad, puede ser casual o resultado de una intuición que vaya directo a nuestro subconsciente.

La mente trabaja en muchos sentidos, las sorpresas nunca faltan y hay que aceptarlas.

Por curiosidad decidí investigar qué significaba soñar con leones y me encontré algunas  definiciones, pero el común denominador hace referencia a un carácter fuerte, líder en lo que emprenda. Encontré otra que dice: “tendrás una audiencia con un rey o un alto personaje”; pues la verdad no recuerdo, tal vez sí tuve esa audiencia, aunque no con un rey.

500 leones en el Ajusco

En 2019 mi yerno Axel me invitó a visitar un santuario de leones (Black Jaguar White Tiger), de su amigo Eduardo Serio, que recoge estos animales decomisados de gente excéntrica o de los circos. En su casa del Pedregal tiene unos 15 felinos entre tigres de Bengala, cachorros de león y otras singularidades.

Dos terrenos muy grandes en el Ajusco al sur de la CDMX dan albergue a cerca de 500 felinos, entre jaguares (uno de ellos negro, considerado en extinción), tigres, panteras y en su mayoría leones, algunos de ellos blancos.

Una experiencia por demás emocionante ver tantos leones a los que Eduardo trata con extrema delicadeza, dándoles de comer, curando a los que llegan enfermos o lastimados a tal grado que la convivencia entre él y los animales ha generado una extraña simbiosis.

Nunca había estado detrás de una malla a tan solo unos centímetros del perseguidor en mis sueños; aún se me enchina la piel de recordar el rugido cuando los llamaba por sus nombres.

¿Qué pasó con lo de los sueños? Ya te desviaste del tema y le diste cuerda al enemigo que protagoniza esta historia. No, para nada, solo termino diciendo que no debemos generalizar la interpretación de los sueños como si fuera un diccionario, la exactitud del significado requiere de un psiquiatra o especialista que nos allane el camino para entender que nos quiere decir nuestra mente; olvidémonos de chamanes y videntes, todo tiene un explicación científica.—  Mérida, Yucatán Twitter@ydesdelabarrera

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