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La caricatura política en Yucatán

Editorial

El caso del régimen marentista

Félix Agustín Alpuche Sosa (*)

La caricatura política es, sin lugar a dudas, una de las armas más utilizadas por parte de la oposición y la prensa contra cualquier régimen.

Ésta sirve para ridiculizar y criticar a los gobernantes, los cuales son representados en las mismas de forma satírica. Este tipo de propaganda humorística tuvo sus orígenes en Francia en el siglo XVII; ésta fue utilizada en un principio por los opositores a la monarquía, al clero y a la nobleza, mediante la cual se exponía y criticaba a estos estamentos.

Rápidamente adquirió importancia y se fue expandiendo por toda Europa, pasando luego a América.

La caricatura política llegó a nuestro país en el siglo XIX, durante el transcurso del movimiento de independencia y años siguientes a ella. Pero vería su florecimiento durante el porfiriato, así como en la época posrevolucionaria. Durante el transcurso de esta última etapa fue que su uso se volvió mas recurrente, con la intención de oponerse al régimen, especialmente durante el sexenio de Miguel Alemán Valdés, donde fue utilizada para criticar ese sexenio, principalmente para oponerse a las imposiciones del gobierno federal en los estados.

En octubre de 1951, Tomás Marentes Miranda fue impuesto como candidato oficial al gobierno de Yucatán por el presidente Alemán. Surgió entonces en la entidad una férrea oposición a Marentes, con el fin de evitar que llegara a la primera magistratura del estado.

Cargo

Sin embargo, el 1 de febrero de 1952, Tomás Marentes tomaría protesta como gobernador constitucional de Yucatán; esto daría inició al llamado Marentismo.

Los antagonistas al régimen utilizaron la caricatura política contra el mandatario estatal Marentes Miranda y su gabinete.

Actualmente, existen tres fondos donde podemos encontrar estas caricaturas políticas contra Tomás Marentes; estos son la novela “Don Toribio de la Tetera”, cuyo autor es Humberto Lara y Lara; el Fondo Digitalizado Recortes Referentes a Marentes de la Biblioteca Yucatanense, realizados por la Asociación Cívica de Yucatán, A.C, cuyo presidente era el Dr. Álvar Carrillo Gil y la revista “La Critica”, la cual se encuentra en el fondo reservado de la Hemeroteca Pino Suárez de la Biblioteca Yucatanense.

En el caso de Lara y Lara y su novela “Don Toribio de la Tetera”, nos encontramos con una obra satírica que fue utilizada como medio de propaganda contra el régimen marentista. La obra cuenta la historia de un personaje ficticio llamado Toribio de la Tetera, el cual personifica a Marentes y las dificultades que tuvo su administración estatal. A lo largo del libro se encuentran una serie de caricaturas que ridiculizan y exhiben al personaje y muestran la clara animadversión del autor contra el mandatario.

Por su parte, en el caso de las caricaturas del fondo digitalizado recortes referentes a Marentes de la Biblioteca Yucatanense, el autor principal de las mismas fue el Dr. Álvar Carrillo Gil, quien en su momento fue considerado un intelectual yucateco que residió en Ciudad de México y fue uno de los mayores opositores al marentismo desde su inicio. Admirador del arte cubista y abstracto del siglo XX, Carrillo Gil recibió las influencias artísticas para sus manifestaciones caricaturisticas. Las sátiras elaboradas por este intelectual contra Tomás Marentes son completamente únicas.

El fondo de caricaturas que se encuentran en las publicaciones de la revista “La Critica”, la cual era un medio de información política editada desde 1946 en Ciudad de México. Fue considerado un medio opositor al régimen de Miguel Alemán, así como de Tomás Marentes. A lo largo de este medio se pueden observar sátiras referentes al gobernador Tomás Marentes Miranda, burlándose de su desempeño como mandatario estatal.

En la actualidad estas caricaturas nos demuestran la importancia que tuvo este peculiar período de la historia de Yucatán y de la relevancia que llegó a tener en su momento.

La preservación de estas manifestaciones artísticas y periodísticas son prueba fehaciente de la crítica política periodística que suscitó el gobernador Marentes Miranda, manifestaciones artísticas propias de nuestro país, que aún continúan estando presentes en grandes revistas y periódicos de circulación nacional.

La caricatura política ha sido, y seguirá siendo, una forma de protesta a las acciones de cualquier figura de poder, cuya imagen y actividades dentro de una comunidad, dan lugar a todo tipo de critica y desacuerdos por parte de los ciudadanos en cualquier parte del mundo. —Mérida, Yucatán

fanapoleon@hotmail.com

Profesor de historia

 

La caricatura política seguirá siendo una forma de protesta a acciones de cualquier figura de poder...

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