in

La depredación

Un reto a la resistencia mexicana

Federico Reyes Heroles (*)

No sabemos hasta dónde quiere ir. Por más que invoca su moral personal, en los hechos destruye instituciones y permite que la duda merodee. Eso está minando a México. Los cimientos de la certidumbre se agrietan. ¿De verdad es un demócrata o ronda la tiranía?

Primero fue la revocación de mandato. Qué casualidad estar en la boleta en las elecciones intermedias. Después el globo de ampliar la Suprema Corte de Justicia con otra sala, lo cual le daría la posibilidad de controlar ese bastión republicano.

En paralelo, los ataques a la CNDH y al INE, dos contrapesos centrales de la vida democrática de nuestro país. A la vez, la concentración y personalización de los apoyos sociales para alrededor de 23 millones de mexicanos directamente desde la Presidencia, como lo documentó M. A. Casar. Súmense los infames intentos por controlar los órganos de información del Estado mexicano.

No ha habido una sola oportunidad de imposición antidemocrática que no haya sido ensayada. Ahora se llama Baja California. Su partido, contraviniendo el mandato constitucional sobre los periodos de gobierno y las distintas leyes electorales, en connivencia con diputados panistas y priistas pretende ahora la prolongación de un mandato a favor de MORENA saltándose a la voluntad de los electores.

Momento de definiciones. A pregunta expresa, el mandatario guarda silencio. Espléndida oportunidad para fijar una definición personal sobre el fantasma autoritario que merodea. Pero nada, silencio cómplice de él y de la dirigencia de su partido.

¿Cómo no sospechar de intenciones aviesas? Es otro capítulo que se suma a la revocación, a la nueva Constitución porque la actual está muy “parchada”, a la substitución del anclaje retórico e histórico de “Sufragio efectivo, no reelección” por el de “Sufragio efectivo, voto libre para los mexicanos”.

¿Qué quiere decir libre? Acaso que si los mexicanos deciden la reelección en una “consulta” o en un mitin a mano alzada y frente a él, se acaba la deontología constitucional, el deber ser que está en toda norma. ¿Cómo no sospechar?

El PAN procedió a la expulsión de los diputados cómplices; el PRI balbucea contradiciendo toda su historia y abona a la teoría de la perversa alianza, del perdón, de la simulación, de la corrupción.

La moral

Si de auténtica moral se tratara, la Cartilla no llevaría colores partidarios y no sería una fraternidad religiosa la encargada de su distribución por todo el territorio nacional. Y por qué no saludar a la bandera o cantar el himno. Algo no cuadra o sí cuadra. En el fondo hay una intención por buscar fórmulas para perpetuarse en el poder.

En Baja California “están violando la Constitución federal”, ha dicho Porfirio Muñoz Ledo; Cuauhtémoc Cárdenas ha sido tajante, traición a los principios democráticos. Ninguno de los dos pareciera pertenecer a la mafia del poder. El diputado habla de la desaparición de poderes, pero también está la Controversia Constitucional y la Acción de Inconstitucionalidad. Es otra prueba para los mexicanos.

Ya se frenó la revocación. La SCJN pareciera ya no estar en la mira. El INE y la CNDH siguen bajo amenaza. Hay que cerrar todos los frentes, la andanada de destrucción institucional sin moral alguna es evidente.

A EPN lo entierra cancelando Texcoco, desapareciendo el INEE, echando atrás la reforma energética. A Calderón borrando a la Policía Federal. A Fox aniquilando el Seguro Popular. Se trata de una depredación institucional sistemática. “Al diablo con las instituciones”, está en marcha y va muy rápido.

Debemos reaccionar y acudir a una resistencia mexicana por vía de amparos, controversias, acciones colectivas, lo que tengamos a mano. La lista de sus tropiezos crece día con día y el desgaste se acentúa. No es inmoralidad es algo aún más grave, amoralidad. No hay convicciones como anclajes, es la conquista desnuda del poder.

Por eso resalta la digna postura de Carlos Urzúa, porque se fue de la Secretaría de Hacienda y del gobierno diciendo, develando, fijando su posición.

Si todos actuamos igual, la resistencia mexicana será capaz de contener la depredación.— Ciudad de México.

heroles@prodigy.net.mx

Investigador y analista

#Dices, iniciativa de la Coparmex para el diálogo

Chicxulub, sin agua potable