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Los jóvenes de hoy

Linda Pino de Cámara (*)

Qué lejos vemos aquellos tiempos en que la juventud nos permitía tener ese empuje para dedicar buena parte de nuestro tiempo al apostolado, a la labor social, a la política o a la cultura, a la asistencia a cursos de crecimiento personal, etc.

Además, claro está, la atención del hogar y la familia. Hoy las cosas ya son más calmadas desde nuestros años; la variación no quiere decir que tengamos que sentarnos en un sillón a ver pasar la vida.

Ser participativos en la forma y en el tiempo que hoy nos corresponde. Yo creo que es así como podemos pasarla bien en una etapa que no puede ni debe quedarse en la añoranza del pasado.

Hay que enfocarnos en el disfrute de lo que sí podemos hacer y así aportar la riqueza de un conocimiento que los años han ido dejando en nosotros, y transmitir a los demás una luz que alumbre su caminar.

No podemos dejar de ver que el mundo en el que crecimos en estas 7 décadas ha ido cambiando y de manera vertiginosa, sobre todo en los últimos tiempos.

Las costumbres, la manera de pensar, los comportamientos y muchas otras formas de vida ya no tienen mucho en común con lo de nuestra un tanto lejana juventud. Y digo “un tanto lejana” porque si bien el cuerpo así lo denota, el alma no envejece.

Pero ese tipo de “juventud” ya en la tercera edad es precisamente lo que nos abre los ojos para ver que el comportamiento de los jóvenes de este siglo es muy diferente al de nuestros años mozos. En esa diferencia generacional hay un mundo de riqueza innegable y que yo pienso que se debe valorar.

Sin embargo, a veces las personas mayores no lo valoramos; somos prontos para la descalificación y no para reconocer las ventajas del mundo moderno. Son afortunados los jóvenes de contar con tantos adelantos que nosotros ni soñamos.

Más que ver la parte negativa podríamos enfocarnos en resaltar lo positivo para de alguna manera influir para bien, desde nuestros zapatos, aunque éstos ya estén un poco gastados.— Mérida, Yucatán.

lindapinodecamara@hotmail.com

Escritora

 

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