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La realidad de México

feminicida de tahdziú

Carlos Enrique Pacheco Coello (*)

México y el mundo están inmersos en un futuro económico incierto ante la pérdida de su bono demográfico según la Unfpa por sus siglas en inglés (Fondo de las Naciones Unidas para Actividades de Población).

Las personas en edad de trabajar están entre 15 y 64 años, siendo dependientes los menores de 15 años y mayores de 65 años; sin embargo, se ha incrementado la esperanza de vida a 76.7 años en 2015, de 79 años en 2030 y 83.1 años en 2050, lo que se ha convertido en un problema al incrementarse cada año una población más envejecida que dependen de una población joven por las políticas financieras de limitar a dos hijos el hogar, por el número de escuelas que se tenían que construir, más el pago de maestros, lo que en la actualidad se ha revertido al necesitarse más clínicas geriátricas, recursos para el pago de las jubilaciones de la población, y ha obligado al gobierno a crear leyes apoyadas por los grandes empresarios, de que sean los hijos los responsables de mantener a sus padres que ya no pueden trabajar.

Sin embargo, se tendría que ver las condiciones económicas de los hijos máxime que no hay suficiente trabajo, y los que hay están mal pagados, por lo que sería interesante conocer la estructura y los valores de las generaciones de los que viven en el país, para una mejor comprensión del tamaño de la problemática actual.

Para efectos de este análisis sería importante ver como conviven los ciudadanos en nuestra nación: Las personas que nacieron entre los años 1945 al 1964, tenían una alta tasa de natalidad y su forma de pensar era el trabajar para llevar recursos económicos para la subsistencia de su esposa y sus hijos más pequeños.

Los nacidos en la Generación X (1965 al 1981) son propensos a ser empleados, buscan un equilibrio trabajo y familia. Según la Condusef (Comisión Nacional para la Protección de Servicios Financieros), su nivel de endeudamiento es muy alto, el 23% está seguro de su futuro, el 41% no lo está y el 36% no ahorra.

Los Millennials (1982 al 1994) no le dan importancia a sus finanzas personales y los Centennials ( de 1995 al actual) son digitales desde su niñez por lo que no tienen interés en el mismo tema personales.

Conclusión

Se deben elaborar planes a largo plazo asesorados por profesionales. Éstos y sus controles deben de ser con visión, de acuerdo con nuestra Constitución, sin modificarla ¡México puede crecer si se quiere!— Mérida

Doctor en análisis estratégico y desarrollo sustentable por la Anáhuac Campus Mayab

Decomisan ocho neveras con pepino de mar, en el centro de Mérida