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La realidad económica

feminicida de tahdziú

Por Carlos Enrique Pacheco Coello (*)

El desempleo y la pobreza son crecientes en Latinoamérica y la población urbana está creciendo a un 80%. Estamos en desventaja ante un mundo globalizado, somos una débil competencia ante marcas con nombres exóticos. Tenemos un bajo nivel de educación, basta ver los pobres resultados de la prueba PISA (estamos reprobados en matemáticas y español).

Según datos del doctor Varela, el desempleo y la pobreza son crecientes en los países de América Latina y, por ende, en nuestro país. El campo se está descuidando, basta hacer un recorrido por la carretera para observar cómo los antes bellos plantíos se han convertido en placas de cemento. A los constructores solo les interesa construir, sin importarles destruir la vegetación.

Hay inestabilidad económica. Ante las cifras a nivel macro, que manejan los analistas a su antojo, hay que recordar que la Bolsa de Valores es solo un mercado al que acuden los que necesitan recursos monetarios para crecer y para invertir los que tienen recursos ociosos. El peligro está en los especuladores que no tienen amor por un país. Además, muchas personas están con las manos extendidas, con la palma abierta. Las brechas económicas son cada vez más grandes. Hay muchos empleados de bajos salarios en lugar de emprendedores. Los sistemas protegen al capital y no a los ciudadanos.

Por otro lado, se puede observar que el Bono Demográfico está en una etapa crítica ante el proceso intenso de envejecimiento poblacional. Aunado a lo anterior, el envejecimiento impacta negativamente en los sistemas de pensiones; por ejemplo, según el Celade (Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía) y la Cepal ( Comisión Económica para América Latina y el Caribe-2009), se estima que el número de personas de 80 años y más se incrementará en seis veces hasta 2050 en un 40% tomando como año base 2005, a lo cual me pregunto: ¿Podrá el gobierno ayudarlos económicamente mediante los programas sociales?

¿Las empresas podrán con la generación de empleos ayudar a los jubilados para que puedan subsistir?

En vista de este problema, entre las reformas laborales se pretende pasar la carga a los familiares con el amparo de la ley y lograr que la familia se haga cargo de los ancianos ¿Podrán los familiares tener el poder adquisitivo para hacerlo?

Me parece que trabajar con presión y temor a quedar sin empleo, causa improductividad. El trabajo debiera ser con pasión y sin temor.

Por lo tanto, las decisiones deben ser visionarias y para bien del país con base a proyectos factibles integrales.

Concluyo con una reflexión, México tiene muchos recursos que necesita saber gestionar. Se puede con amor a la patria.— Mérida

Doctor en análisis estratégico y desarrollo sustentable Anáhuac Mayab

Homilía del XVI domingo del tiempo ordinario