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“La voz de los mayas”, amenazada

El doctor Freddy Espadas Sosa habló del foro sobre educación

 

S.O.S. por la Xepet

Freddy Espadas Sosa (*)

En diciembre de 2015 denuncié en este mismo espacio que algunas medidas aplicadas por el gobierno neoliberal de Enrique Peña Nieto se habían traducido en una burda embestida contra las radiodifusoras indígenas, tanto las que operaban bajo la conducción de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI, hoy INPI), como las que son manejadas directamente por las comunidades en muchas regiones interétnicas del país.

Señalaba en aquella ocasión que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público había ordenado el despido indiscriminado de directivos, locutores y reporteros del Sistema de Radiodifusoras Indígenas perteneciente a aquella dependencia federal, los cuales eran verdaderos expertos con largas y fecundas trayectorias en el mundo de la comunicación intercultural bilingüe. Debe destacarse que la labor de estos profesionales comprende actividades como cubrir turnos de locución, emisión de noticieros, programación musical, producción de programas, elaboración de spots, realización de reportajes comunitarios, y digitalización del acervo sonoro, entre otras.

Asimismo, cabe recordar que Xepet “La voz de los mayas”, con sede en Peto, fue fundada en 1982 y tiene una amplia cobertura con la que proporciona invaluables servicios a más de 500 mil maya hablantes del sur, centro y oriente de Yucatán. Transmite 24 horas en las frecuencias de AM y FM, y su señal llega a varias partes del mundo vía internet. Pues bien, hace tres años Xepet sufrió el despido injustificado de cinco comunicadores maya hablantes con dilatadas y reconocidas trayectorias, con lo cual su operación quedó bajo el mando de apenas cinco personas, incluido su director.

Debido a la protesta pública que generó este grave desatino gubernamental, el anterior gobierno estatal tuvo el gran acierto de firmar un convenio para que dichos locutores siguieran trabajando en la emisora, otorgándoles un apoyo de 8 mil pesos mensuales para cada uno.

Pero ocurre que al concluir la gestión de Rolando Zapata el pasado 30 de septiembre, desafortunadamente cesaron los citados apoyos económicos. A pesar de que la CDI contrató a los comunicadores de octubre a diciembre, otra vez estos profesionales han dejado de prestar sus valiosos servicios a la “La voz de los mayas”. Ahora la emisora es operada de nueva cuenta por tan sólo cinco personas.

La situación de vulnerabilidad en que se ha puesto a Xepet debe llamar la atención de la sociedad y de las autoridades estatales y federales. Sostenemos que la trascendencia de la labor de esta radiodifusora está fuera de toda duda: propicia la comunicación y la información entre las comunidades; fortalece y difunde la lengua maya; alienta la comunicación intercultural con el resto de la sociedad; divulga y preserva los valores de la cultura maya yucateca; promociona los diferentes programas que realizan los diversos órdenes de gobierno, contribuye al fortalecimiento del tejido social, etcétera.

Creemos que poner en riesgo la operación de “La voz de los mayas” representa un flagrante atentado al derecho de los pueblos originarios a la comunicación, a la información y al ejercicio pleno de su cultura, derecho que ha sido consagrado en diversos ordenamientos nacionales e internacionales.

No obstante la gravedad del asunto, consideramos que los gobiernos estatal y federal pueden actuar en coadyuvancia para solucionar esta problemática y apuntalar el funcionamiento de Xepet, máxime si tomamos en cuenta que el presidente AMLO ha señalado que una de las prioridades de su gobierno es la atención integral a los pueblos indígenas del país.

Como consecuencia de este compromiso presidencial, el pasado 4 de diciembre se creó el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (en sustitución de la CDI), cuya función principal será “promover, respetar, proteger y garantizar el reconocimiento pleno y el ejercicio de los derechos de los pueblos indígenas y afromexicano reconocidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en los instrumentos jurídicos internacionales de los que el país sea parte”, así como “impulsar y fortalecer las instituciones políticas, jurídicas, económicas, sociales y culturales de dichos pueblos”.

Concomitantemente, a finales del año pasado se publicó el Programa Nacional de los Pueblos Indígenas, cuyo objetivo general consiste en “impulsar y garantizar el desarrollo y el bienestar integral de los pueblos indígenas y afromexicano en cuanto sujetos de derecho público, en el marco de una nueva relación con el Estado”.

Entre las acciones estratégicas de dicho programa se establece de manera contundente que el gobierno federal se compromete a ampliar el número de concesiones para las radios comunitarias e indígenas, apoyarlas con programas de financiamiento y fortalecer el sistema de radios del INPI y sus vínculos con las comunidades.

Con base en todo lo anterior, exhortamos al gobernador Mauricio Vila Dosal y al delegado federal de programas de desarrollo, Joaquín Díaz Mena, a atender el problema aquí expuesto, haciendo que los cinco experimentados comunicadores mayas se reincorporen pronto a sus actividades en “La voz de los mayas”. Veremos.— Mérida, Yucatán.

canek_1999@yahoo.com.mx

Profesor-investigador titular “C” de T. C. Universidad Pedagógica Nacional, Unidad 31-A

 

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