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Las apps para obtener créditos rápidos

Finanzas Personales con Kookay

Marisol Cen Caamal

Las empresas que se dedican a otorgar créditos rápidos a través de Apps están entre las que más han crecido durante este período de contingencia por el Covid-19.

La necesidad de liquidez es una realidad a la que se están enfrentando muchas personas y esta oferta de obtención de créditos de manera rápida y sencilla desde una App se ha vuelto una opción a la que están recurriendo.

Con solo poner en nuestro celular la palabra créditos en el buscador de aplicaciones se desplegarán más de una centena de Apps dedicadas a otorgar financiamiento. La mayoría de ellas destaca la facilidad con la que se puede obtener un crédito, así como una aprobación inmediata y con muy pocos requisitos. Sin embargo, lo complicado viene después.

La mayoría de estas aplicaciones cobran intereses elevadísimos, pero al prestar a plazos cortos que van de una semana a un mes, los intereses no parecen tan altos. Por ejemplo, en una de las Apps más populares, por un préstamo de $1,000 a un plazo de 28 días se pagan $280 de interés. Si nos fijamos solo en la cantidad, no parece mucho, pero si lo anualizamos con interés compuesto para obtener el Costo Anual Total (CAT), la tasa de interés asciende a 1,834.28% anual; y esa es de las tasas más bajas que pude observar en la revisión que hice de estas aplicaciones, porque hay muchos casos de Apps que cobran intereses superiores a 10,000%.

Cabe aclarar que en ocasiones esos costos altos están disfrazados de comisiones. Aparentemente los intereses son bajos, pero al agregar comisiones por otorgar el crédito o por administrarlo, el costo se termina incrementando.

Otra cosa que es importante conocer acerca de estos créditos son las técnicas de cobranza agresivas que utilizan que a veces rayan en la ilegalidad. Desde antes del vencimiento, contactarán al deudor de manera constante para recordarle que tiene que hacer el pago y en caso de atrasarse, las cosas empeoran y se convierten en una pesadilla.

Hay muchos casos reportados de personas que reciben llamadas de cobranza en tono amenazante o grosero, llamadas a los contactos que están en el celular para comentarles del adeudo, o incluso amenazas de enviarles fotos a los contactos telefónicos para exhibir al deudor moroso.

De allí la importancia de leer muy bien los términos y condiciones antes de descargar una aplicación de este tipo, porque es en ese momento en que se les concede la autorización para tener acceso a los contactos telefónicos. Como en todos los créditos siempre hay que leer todas las “letras chiquitas” para evitar sorpresas desagradables.

Dependencia

Otro aspecto que vale la pena destacar de estos créditos, porque me parece especialmente riesgoso, es la dependencia que generan. Al principio, muchas personas recurren a este tipo de endeudamiento porque tienen una necesidad urgente de liquidez, pero al terminar de pagar el crédito, siempre tendrán en mente que tienen esta opción a la que pueden recurrir para salir de un apuro financiero.

Además, estas Apps al terminar de pagar un crédito, les ofrecen a sus clientes otro crédito con montos más elevados, por lo que se terminan convirtiendo una fuente de financiamiento recurrente hasta que llega el momento en que el deudor no puede pagar. Aparentemente la empresa que otorga el crédito tendrá una pérdida por la deuda incobrable, pero es que, aun considerando la cantidad sin recuperar, la ganancia que les ha generado la cobranza por intereses compensa con creces el capital otorgado en préstamo que no recuperará.

En este tipo de créditos lo que empieza como una opción para salir de un apuro, con el tiempo termina volviéndose un problema mayor, donde el deudor vive estresado por las llamadas groseras y amenazas que recibe y sin poder encontrar una salida para pagar el monto acumulado por intereses.

Lo mejor es evitar este tipo de créditos y tratar de ahorrar para hacerle frente a las emergencias que se nos puedan presentar. Si una persona puede pagar un crédito es porque tiene la posibilidad de ahorrar, porque esa misma cantidad que se destina para pagarle al prestamista, se puede utilizar para pagarse a uno mismo. Lo que se requiere es la disciplina para poder tener una cantidad ahorrada, para ahorrar primero y gastar después.

Le sugiero apartar una cantidad de dinero como fondo de emergencias y en caso de necesitar dinero, présteselo usted mismo a su ahorro y páguese los intereses que le pagaría a una financiera. Verá la buena cantidad de dinero que podrá ganar por concepto de intereses.

Si otros pueden ganar mucho dinero y hacerse ricos por prestarle a usted, por qué mejor no hacerse rico prestándose a usted mismo?— Mérida, Yucatán.

marisol.cen@kookayfinanzas.com

kookayasesoriafinanciera

Profesora Universidad Anáhuac Mayab, presidenta del Comité Técnico de Responsabilidad Social del IMEF Yucatán

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