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Las sinagogas, templos judíos

Rafael Ramos

Punto de Vista... religión

Rafael J. Ramos Vázquez (*)

Todos los pueblos que han marcado la Historia tienen invariablemente una tierra, un idioma y tradiciones.

Los judíos se han autodenominado el Pueblo de Dios o el elegido. Fue escogido, considero, no para tener privilegios sino para padecer todas las pruebas a las cuales ha sido sometido. A pesar de las adversidades se ha mantenido fiel en la desgracia, tal vez por eso es un pueblo protegido por el Creador.

Para el hebreo su tierra y su idioma son sagrados. Diferente a todos los dogmas, el judaísmo no tiene como fin sumar adeptos, sin embargo es una de las religiones sólidas y tradicionales que han conservado durante siglos su esencia.

Perseguidos durante siglos, han creado una solidaridad que se confirma en su fe. ¿Dónde realizan sus cultos hebraicos? El templo de los judíos se denomina sinagoga. No existe una fecha exacta de su aparición, pero los datos históricos consideran que el culto en ellas fue llevado de Babilonia a Jerusalén. En su interior no solo se reza, sino que también son lugares de estudio, todos orientados hacia Jerusalén, centro del judaísmo.

En hebreo, sinagoga significa “casa de la asamblea o reunión”. No hay un prototipo para su construcción. Según los eruditos, la más antigua está en Jericó, ciudad milenaria que actualmente se encuentra en Cisjordania, lo que era Palestina. Sin embargo, la más conocida es la de Masada, ubicada en Israel.

Las sinagogas son anteriores a las iglesias apostólicas, incluso Nuestro Señor enseñó en las sinagogas de Nazaret y Cafarnaún.

La ley del Talmud impone a cada asentamiento judío tener un templo. El Rabino, el líder espiritual, tiene como misión esencial promover la unidad en la grey y fomentar la identidad judía.

El mobiliario es:

El tabernáculo, elemento indispensable para que el edificio sea considerado una sinagoga. Ese mueble contiene los rollos de la Torah, escrita siempre en hebreo, la lengua sagrada. Un altar donde el oficiante lee y comenta el texto. El Candelabro o Menorá, emblemática lámpara de aceite de siete brazos descrita en la Biblia, uno de los objetos más importantes, y simbólicos.

Para concluir, el judío tiene gran apego a su tierra, Israel. Por eso, durante todos los años que estuvieron en el exilio, errantes, perseguidos, siempre añoraron regresar a ella y repetían incansablemente la frase: “El año que viene en Jerusalén”. Hoy Dios los ha regresado a su patria, espero que sea eternamente, lo merecen.

Abogado y empresario. WhatsApp: 9999-00-00-44.

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