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¿Los empresarios al poder?

“Alternativas por México”

FREDDY ESPADAS SOSA (*)

Hay gente que adora la plata y se mete a la política. Si adora la plata, que se meta en el comercio, en la industria, que haga lo que quiera, no es pecado, pero la política es para servir a la gente. José Mújica, expresidente de Uruguay.

En noviembre del año pasado escribí en este espacio que, en lo personal, no creía que el de AMLO iba a ser un gobierno propiamente de izquierda, pues esto implicaría “una orientación más radical en pro de las mayorías empobrecidas y excluidas por el modelo de desarrollo dominante hasta ahora”. Sostenía y sigo manteniendo hasta ahora que, en el mejor de los casos, estaríamos ante un gobierno democrático, popular, austero, honesto, republicano y solidario con los que menos tienen.

No obstante lo anterior, es un hecho plausible que el triunfo de AMLO representó una enorme sacudida para el sistema político y una especie de alerta roja para la oligarquía económica, la cual se había beneficiado ilimitadamente con las políticas aplicadas por las administraciones federales de los últimos treinta y cinco años.

Cabe recordar que en su discurso de toma de posesión AMLO puso al desnudo el contubernio pernicioso que existía entre los poderes político y económico. Así lo expresó: “El poder político y el poder económico se han alimentado y nutrido mutuamente, y se ha implantado como modus operandi el robo de los bienes del pueblo y de las riquezas de la nación”, para enfatizar que uno de los distintivos de su gobierno “será la separación del poder económico del poder político…el gobierno ya no será un simple facilitador para el saqueo…no va a ser un comité al servicio de una minoría rapaz…representará a ricos y pobres…a todos los mexicanos y mexicanas”.

En esta tesitura, cabe señalar que el desmantelamiento de la simbiosis gobierno-oligarquía, así como el combate frontal a la corrupción y la impunidad, constituyen dos grandes ejes de acción que le dan soporte al conjunto de cambios contemplados en la 4T.

Como era de esperarse, las reacciones de los grandes capitalistas ante las primeras medidas estratégicas del nuevo gobierno han sido ambiguas, oscilando entre el recelo, la cautela o la franca desconfianza, al grado tal que aquellos suelen esgrimir múltiples pretextos o artilugios para contener sus proyectos de inversión tan necesarios para apuntalar la alicaída economía nacional.

Afortunadamente ya hay señales que apuntan hacia una gran concertación orientada a impulsar el crecimiento a corto plazo, como es el acuerdo suscrito con el Presidente por los principales grupos económicos del país, los cuales se comprometieron a invertir 623 mil millones de pesos este año (La Jornada, 14 de junio, p. 1), así como el anuncio hecho recientemente por la Secretaría de Hacienda, consistente en canalizar 485 mil millones de pesos del erario para realizar obras de infraestructura y para incentivar el mercado interno mediante créditos al consumo (D.Y., 30 de julio, Nal., p. 6).

Pues bien, es justamente en este marco general en que surge sorpresivamente la iniciativa denominada “Alternativas por México”, presentada hace unos días por el presidente de la Coparmex, Gustavo de Hoyos Walther, quien ha expresado su interés por aspirar a la candidatura presidencial en 2024.

Esta iniciativa política tiene por objetivo principal “construir una propuesta alternativa para el futuro de México, en la que a través de líderes capaces y con un compromiso de largo plazo se dirija al país hacia su pleno desarrollo, defendiendo la libertad, la democracia, el Estado de derecho, la economía de mercado, la globalidad y la responsabilidad social” (D.Y., 4 de agosto, Nal., p. 7).

Para lograr lo anterior, se propone detectar, convocar y capacitar a los líderes regionales y locales más destacados —provenientes de los ámbitos empresarial, sindical y profesional— a fin de construir un proyecto de Nación de largo plazo “que impulse una agenda pública de mayor incidencia con propuestas alternativas que favorezcan el pleno desarrollo de México”.

Trasfondo

No se necesita ser muy sagaz ni perspicaz para entender que lo que busca esta propuesta es construir una plataforma político-organizativa (con un enorme respaldo financiero), que le permita al señor Hoyos Walther trabajar desde ahora en torno a sus prematuras aspiraciones presidenciales.

Si, como decía V. I. Lenin, “la política es la expresión concentrada de la economía”, resulta explicable que los oligarcas se pertrechen para asaltar el poder político y defender directamente sus intereses, toda vez que ven en los posibles alcances de la 4T una plausible amenaza a los privilegios que siempre han tenido.

Alerta

En resumen, los dueños del dinero tienen el derecho de organizarse para controlar y de ser posible secuestrar de nuevo al gobierno y al Estado, todo ello en aras de sus estrechos intereses. Sin embargo, todos los ciudadanos deben estar alertas desde ahora para no perder de vista qué es lo que representa realmente la propuesta enarbolada de manera aterciopelada por el máximo jerarca de la Coparmex. Al tiempo.— Mérida, Yucatán

canek_1999@yahoo.com.mx

Profesor-investigador titular “C” de T.C. Universidad Pedagógica Nacional, Unidad 31-A, de Mérida, Yucatán

 

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