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Los grandes desafíos

Pandemia, economía y elecciones

Freddy Espadas Sosa (*)

Con mi espíritu consternado, va mi abrazo cálido para la madre, hijos Maritza, Sergio y Dayanne, hermanos y demás familiares de mi querido sobrino Sergio Espadas Sanguino, víctima fatal de esta horrenda pandemia

El 2021 está siendo considerado por millones de personas en todo el orbe como el año de la esperanza y del sosiego.

Existen sobradas razones para pensar de esta manera el año recién iniciado, pero es claro que los impactos devastadores de la pandemia en curso constituyen el motivo para aspirar vehementemente a que en los próximos doce meses la humanidad pueda por fin salir del obscuro y trágico túnel en que este flagelo la ha mantenido durante la mayor parte del año pasado.

La cauda de zozobra, incertidumbre, dolor, sufrimiento y desesperanza generada por la contingencia sanitaria, amén del aislamiento social, han afectado de manera insólita y estrujante la convivencia familiar y comunitaria.

Por ello, ver la luz resplandeciente de un nuevo amanecer postpandemia representa uno de los más grandes desafíos al que nos enfrentamos este año. Sin embargo, este reto sólo podrá convertirse en realidad en la medida en que atendamos puntualmente todas y cada una de las recomendaciones que las máximas autoridades sanitarias han emitido para mitigar y aplacar finalmente la pandemia.

Resulta indispensable abandonar de una vez por todas las acciones imprudentes, desaprensivas e irresponsables en que muchos hemos incurrido en el escenario agresivo de la pandemia, ya que siguen estando en juego la salud y la vida de todos nosotros.

Otro elemento clave que nos permite mantener la firme esperanza de que saldremos adelante es el plan de vacunación que han comenzado a implementar el gobierno federal y los gobiernos estatales, y que garantizará una protección segura y gratuita a la inmensa mayoría de la población.

Reitero que descalificar a mansalva este plan, aduciéndole fines electorales o propagandísticos para el gobierno de la 4T, resulta de lo más ruin e infame por parte de la oposición política, ahora coaligada en ese engendro llamado Prianrd.

Otro gran desafío del país para 2021 será trabajar intensamente en la reactivación económica, pues la mayúscula crisis que se padece en este rubro vital sigue representando falta de empleo, escasez de ingresos, penuria, miseria y angustia para cientos de miles de familias que habitan en amplios segmentos de nuestra vasta y diversa geografía nacional.

Si bien es cierto que la solidaridad familiar, las remesas enviadas por los mexicanos radicados en el exterior, los grandes programas sociales federales y las exportaciones han evitado el colapso de la actividad económica y del consumo popular, es evidente que estos elementos no son suficientes para replegar el desempleo y revertir la contracción económica que se desplegó como secuela inevitable y perniciosa de la pandemia.

Por lo tanto, y frente a los pronósticos mayormente sombríos que han expresado diversos analistas y organismos especializados, será necesario que los sectores gubernamental, social y privado realicen sostenidos y creativos esfuerzos de concertación para relanzar las actividades productivas, comerciales y de servicios, impulsando la inversión y evitando pretextos insanos para aumentar los precios de las mercancías y servicios de consumo generalizado.

Diálogo

De ahí que resulte altamente aleccionador lo señalado por el nuevo presidente nacional de la Coparmex, José Medina Mora Icaza, quien declaró que el sector empresarial buscará el diálogo con el gobierno federal para hacerle frente a los desafíos nacionales, enfatizando que esta confederación “tiene el compromiso de coadyuvar a resolver la crisis sin precedente que vive México, tanto sanitaria como económica, de seguridad y de valores” (Diario de Yucatán, 5 de enero, Nacional, p. 1).

Un tercer desafío lo constituye, sin lugar a dudas, la realización exitosa del proceso electoral que culminará en las votaciones del próximo domingo 6 de junio.

Se trata de la las elecciones más grandes y más complejas de la historia moderna de México, las cuales tendrán que realizarse bajo los estragos de la pandemia y ante el fantasma indeseable de la abstención ciudadana.

Si bien se esperan escenarios político-electorales muy enconados, toda vez que las elecciones serán una suerte de evaluación ciudadana sobre el gobierno federal de la 4T y sobre muchos gobiernos estatales y municipales de diverso origen partidista, es deseable que los mexicanos seamos capaces de pasar este trance histórico sin sufrir expresiones de violencia que seríamos los primeros en lamentar.

PD. “Del plato a la boca se cae la sopa” es un sabio refrán popular. Cantar albricias antes de tiempo es una de las imprudencias más frecuentes en las que incurre el ser humano. Festejar una situación favorable antes de que ésta se concrete en una realidad palpable, puede conducir no sólo a la caída de la sopa, sino a hacer un mayúsculo ridículo. Creo que esto le ha pasado al millonario cacique de Valladolid, Liborio Vidal Aguilar, a quien el PAN había destapado como su precandidato a diputado federal por el I Distrito. El INE y el Trife han determinado que los partidos deben postular candidatos y candidatas de perfil claramente indígena en al menos 21 distritos con población mayoritariamente indígena, y es claro que el famoso Libo no reúne ni un átomo de este perfil. Veremos.—Mérida, Yucatán

canek_1999@ yahoo.com.mx

Doctor en Educación. Director de la Universidad Pedagógica Nacional en Yucatán

 

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