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Los pensionados

feminicida de tahdziú

Frente a dura batalla

Macedonio Martín Hu (*)

Poco más de 370 días después de la toma de posesión del joven y siempre sonriente gobernador del estado, Mauricio Vila Dosal, tiene en el caso de los jubilados y pensionados del Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Yucatán (Isstey) su prueba de fuego.

En cualquier parte del mundo, no es recomendable disponer unilateralmente la suspensión de una parte importante del ingreso del trabajador y menos aún sin contar con una explicación previa sobre los motivos; el tema en comento se trata de la suspensión de un supuesto apoyo adicional a los salarios de los jubilados y pensionados.

En este caso, por cierto, muy delicado, el gobernador Vila Dosal tendría que proceder con prudencia, cautela y sensibilidad política, y aplicar la justicia.

No se debería despojar el ingreso de trabajadores en retiro, más ahora que la mayoría depende de esos recursos para subsistir. Es de apreciarse que el dinero que reciben los jubilados y pensionados del Isstey no es ninguna dádiva del gobierno, ya que esas mujeres y hombres aportaron durante 30 años o más sus cuotas a la dependencia.

Por consiguiente, si el Isstey está quebrado o se encuentra en agonía financiera, los menos culpables son los trabajadores.

Por eso las quejas y demandas de los jubilados y pensionados al gobernador mejor evaluado del país son justas.

Entre otras medidas que debería tomar el titular del Ejecutivo estatal está exigir a los exfuncionarios que desviaron los recursos y saquearon al Isstey que devuelvan el dinero y se limpie la administración de esa noble institución de los actos de corrupción y latrocinios.

Es plausible que legisladores del PRI exijan hoy la aclaración y pronta resolución del problema que afecta severamente los ingresos de los jubilados y pensionados del Isstey. Lo extraño y lamentable es que, en gobiernos emanados del PRI, nunca alzaron la voz para evitar los desvíos y saqueos al Isstey.

El 30 de octubre los jubilados y pensionados del Isstey encabezaron protestas porque, sin explicación, sus pagos llegaron con descuentos que van de $500 a los $2000. En un comunicado, el gobierno dijo que hizo pagos extraordinarios a los pensionados que se iniciaron el primero de enero y concluyeron el 30 de octubre, pero no informó si había notificado de ello a los afectados. (Diario de Yucatán, 31-10-2019).

Es evidente que el problema que afecta severamente el ingreso de los jubilados y pensionados del Isstey es grave y puede ser la causa que detone una movilización social, por muchas cuestiones que están sin resolverse.

Los afectados señalan que el dinero que recibían a partir del primero de enero corresponde al aumento del 16 por ciento que se otorgó a los trabajadores por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Por esa razón no les convence el argumento del gobernador del estado que señala que el descuento es por el apoyo que antes recibían y que ya fue retirado.

El problema es espinoso, al grado que orilló a una presunta amenaza del gobernador. Los inconformes “dijeron que el gobernador Mauricio Vila los amenazó directamente en Tekax, durante la gira del presidente López Obrador” (Diario, 12-11-2019).

La mañana del martes 12 de este mes los jubilados y pensionados se presentaron al Palacio de Gobierno, por una cita que Vila Dosal les prometió en Tekax. Lo que podría pensarse como inaudito es que no fueron recibidos, porque —según les informaron— el mandatario no se encontraba en su despacho.

Es de celebrarse que el gobernador se reúna con cierta frecuencia con hombres de negocios locales y extranjeros, así como con directivos de organismos empresariales; eso forma parte de sus compromisos como titular del Ejecutivo estatal, pero no se debe soslayar que los jubilados y pensionados, como personas mayores, merecen el mayor respeto de las autoridades y tienen el sacrosanto derecho de ser recibidos por el gobernador del estado.

Me parece injusto que a esas personas que entregaron los mejores años de su vida al servicio público, ahora no reciban el trato que se merecen. Sabemos que en las dependencias del gobierno del estado el dinero no sobra; empero, si los jubilados y pensionados recibían el aumento porcentual que autorizó el Presidente, es injusto que ahora se les quite, sin que medie ninguna explicación y argumentos sólidos y convincentes.

Todo parece indicar que los jubilados y pensionados del Isstey recibirán a partir del 30 de noviembre los montos “que se establecen por Ley” y que venían recibiendo hasta el 31 de diciembre de 2018.

¡Albricias! Nuestros hermanos jubilados y pensionados recibirán, además, el aumento correspondiente al aumento anual.

Lo que la sociedad yucateca está observando con sumo interés es la lección cívica de los jubilados y pensionados del Isstey, que se están en enfrentando a una dura lucha.— Mérida, Yucatán.

chilambalam945@hotmail.com

Maestro de la Universidad Pedagógica Nacional

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